Reseña #88: La importancia del quince de febrero - Sofía Rhei

*Gracias a EA por el ejemplar
¿Existe la fórmula exacta para el amor? 

Todos los ex novios de Sandra creían en el azar, a pesar de que ella, psicóloga, tiene una mentalidad científica. El último la dejó el día siguiente a San Valentín, el año pasado. De modo que cuando esa fecha fatídica regresa, Sandra se pregunta si existe la fórmula exacta para dar con el hombre ideal. Inspirada por la paradoja de Fermi y por las obras de Isaac Asimov, tiene una revelación: utilizar los datos estadísticos de su trabajo para dar con la pareja perfecta. 

Pero en ocasiones, ni los sistemas científicos ni las casualidades salen como una espera. A veces, lo importante es ser capaz de reconocer el amor cuando aparece, tener la valentía de enfrentarse a una misma y aceptar que las mejores cosas pueden llegar en el momento más inoportuno.


Cuando Edición Anticipada me ofreció la oportunidad de leer esta novela, no tenía ni idea de que me iba a gustar tanto. Una vez terminada de leer, puedo decir que la sinopsis es tan solo la punta del iceberg, y que, por tanto, esconde mucho más entre sus páginas.

Me atrajo la frase de la portada. Esa que dice que si ¿Existe la fórmula exacta para el amor. Y yo me quedé pensando en si podría ser así. ¿Por qué no? La estadística revela cualquier comportamiento de cualquier variable, ¿Por qué no utilizarla para probar esa teoría? La verdad es que seguramente en la vida real se hayan hecho cientos de estudios sobre el tema, y no me extraña que éste fascine a la protagonista de esta historia.

Sandra tiene treinta años, un gato gruñón llamado Sigmud, una madre quien se ha empeñado en idealizar a Isaac Asimov como modelo de padre ejemplar para su hija y está soltera. Trabaja para el grupo Zafiro, una empresa cuyos métodos de obtención de muestras y de información no parecen de lo más ortodoxo, digamos, y tiene cierta tirria a la fecha más empalagosa del año.

Su vida es mundana, demasiado tranquila y pasiva, a excepción de todos sus ex, a los que tiene presente de vez en cuando. En especial a su última pareja y a la que recuerda con intensidad un año después de su ruptura en el día más famoso del año. Y es que, hay personas que nos marcan fuertemente y nos hacen replantearnos ciertas cosas incluso cuando ya no están presentes.

Eso por eso que Sandra, necesitada de un cambio en su vida, emplea todo lo que tiene en su mano para conseguir la versión impresa de su hombre perfecto, materializada en una aplicación, Nadie es perfecto, sobre la búsqueda perfecta online del amor.

Hasta este punto, sólo aparecen Maite, su madre, su gato, su amigo homosexual y Jorge, el informático de la empresa Zafiro. Más adelante ya aparecerán Victor, la madre del susodicho, Rosa la bibliotecaria y una montaña de problemas que no paran de acumularse.

La verdad es que ha sido una novela de fácil lectura, con ciertos puntazos y muy interesante por la forma de analizar las muestras de la población. Soy economista (o muy pronto lo seré) y me parece interesante cómo ha tratado el tema la propia Sandra.

El único fallo que le he visto es que sí, es entretenida de leer, eso lo admito, pero una vez que dejas la lectura para ponerte a hacer tus quehaceres diarios, no termina de engancharte. O por lo menos, eso me pasó con las dos primeras terceras partes de la novela. La novela reflexiona, creo yo, sobre el amor en su forma más anhelada, y en los tipos que pueden existir de forma romántica. La misma protagonista se define como “una comedia clásica”, aunque realmente no lo he visto así. No sabes cuando va a venir el amor ni si puedes forzarlo a que surja con una persona. A veces se necesita algo superior, algo más que la fuerza de voluntad: el azar, el destino, que lo que tenga que ser, será.

Tengo que admitir también que es una novela que te deja pensando. ¿Y si solo tuviéramos que romper las barreras que nosotros mismos nos hemos impuesto? Porque supongo que siempre vamos a tener que ir más allá de donde queremos ir para llegar a realizarnos completamente.

Tiene un componente psicológico muy fuerte y que impacta.

Una razón por la que no me ha terminado de convencer la novela es por un cabo suelto que deja la autora. Es como si simplemente se hubiera olvidado de él. Me recuerda al continuo olvido que sufre la protagonista en la novela. No le perdono haberme dejado con la duda. Y para no revelar casi nada, solo diré que es el secreto mejor guardado de su madre.

En definitiva, ha sido una lectura agradable, reflexiva, de la que ha sido muy fácil desengancharse en ocasiones, pero que aún así he sabido saborear todos los mensajes que mandaba y he disfrutado más de lo que me esperaba.

Reseña #87: Un encantamiento de cuervos - Margaret Rogerson


Todo el mundo sabe que los elfos son tan arrogantes como inmortales y por eso les gusta que se los retrate. Además, ansían el arte de los humanos porque ellos son incapaces de crear algo que transmita vida. Isobel los conoce bien, pues se gana la vida pintando sus rostros. 

Pero un día el príncipe del otoño entra en su taller y, al retratarlo, comete un terrible error: plasma en sus ojos el dolor humano que percibe en su mirada, un rasgo que cualquiera de sus súbditos consideraría una debilidad. 

Tras recibir el cuadro, el príncipe regresa convertido en cuervo y la acusa de traicionarlo ante su corte. La única manera de solucionarlo es que Isobel se adentre con él en las tierras del otoño para restaurar su reputación. No obstante, deberá tener cuidado: como afirman los elfos, siempre deseamos lo que tiene el poder de destruirnos.


He terminado de leer esta novela hace unas horas, y aún no tengo ni idea de cómo me siento respecto a ella. Me ha dejado templada, y quizá, algo entumecida y conmocionada.

Pocas son las novelas que, narrando el mundo feérico, recuerden la esencia de los mismos, es decir, los encantamientos, las verdades a medias, pero sobre todo, la parte oscura que esconden bajo la fina capa del glamour. Una novela que recrea la maldad intrínseca de estos seres mitológicos y que nos catapulta directamente a sus dominios. Son tal y como me los he imaginado siempre, desprovistos de emociones, fríos y calculadores. Y peligrosos.

Isobel se gana la vida como retratista de Extravagancia y vive estancada en el verano junto a sus hermanas, Marzo y Mayo, y su tía Emma.


Sabe muy bien que no debe fiarse de sus clientes en lo más mínimo una vez que realizan el pago por su arte, tan codiciado por su pueblo, y que debe dejar bien claras las bases de los encantamientos para que no existan taras que den lugar a malentendidos.

Su reputación la precede, y su cliente más leal desde sus comienzos, Tábano, la recomienda nada más ni nada menos que el príncipe del otoño. Con él comienza todo. Con él, se da cuenta que todos los elfos no son iguales ni aspiran a lo mismo en su eterna vida. Es su propia personalidad la que embauca a Isobel y la que la ayudará a lograr su mejor obra; los sentimientos que desprenden su mirada, tan humanos y tan impropios de su especie.

La aventura comienza a desarrollarse más tarde, cuando el príncipe del otoño, Grajo, la arrolla con una furia implacable por haberlo traicionado a él y a toda su corte. Isobel tendrá que abandonar a su familia de súbito y adentrarse al bosque del que ningún mortal ha regresado jamás.

La premisa de Un encantamiento de cuervos tiene un concepto bastante atrayente: deseamos lo que nos puede matar, y en el caso de los elfos, su profunda debilidad por el arte y la creación puede resultar fatal para ellos.

La ambientación después de que Isobel sea arrastrada en contra de su voluntad por Grajo transcurre en el bosque, un bosque que puede llevar, como un camino, a cualquier corte que se desee. En su camino hacia la corte del otoño se profesarán confidencias, deseos ocultos, y verdades que trastocarán convicciones; se encontrarán en problemas que hará que superar y enemigos de los que escapar. Personalmente, me esperaba algo bastante distinto de lo que me encontrado, y eso es precisamente de lo que no estoy muy segura sobre lo que sentir al respecto.

El romance me ha parecido, quizá, algo imprevisto, que como lectora me ha dejado con la boca abierta por la facilidad con la que ocurre (o quizá, mejor dicho, me retracto y en lugar de facilidad, diría naturalidad) y me ha dejado con ganas de más, de seguir. Es por eso que la novela se me ha hecho un poco corta, aún más el epílogo. La palabra clave es más. Quiero más, aunque sé que va a ser que no.

Esta novela tiene algo mágico, y no precisamente porque se narre en un mundo de fantasía.

La única pega que le doy es al personaje de Grajo, que más que un príncipe, con poder más que suficiente en su sangre como para plantar un bosque infinito, es un gorrión descarriado y cándido dentro de una sociedad de podredumbre e iniquidad.

Isobel me ha encantado de principio a fin, y sus hermanas, sus pequeños diablos en forma de cupido, mucho más. Me han resultado unas criaturas muy… curiosas. No tengo otro calificativo para ellas.

Todos los personajes, hasta los secundarios, están muy bien perfilados y ha sido un gusto conocerlos a todos, incluso algunos con sus dobles caras.

Mis expectativas eran altas, estaban por las nubes. Quizá fuera por la espera, pues llevaba esperando esta novela desde verano que la vi anunciada. Quizá sea eso lo que me ha determinado al leer, y el hecho de que esperaba una cosa distinta. Es la miga que desprende, esa sensación de que si no hubiera sabido nada de nada, lo hubiera disfrutado cientos de veces más.

Me hubiera gustado que, simplemente y sin ideas preconcebidas, hubiera caído en mis manos, como Iskari. Aun así, me ha encantado y lo he disfrutado a más no poder. Pero me hubiera gustado algo más, una imagen de lo que pasó después de todos los acontecimientos.

Pero ya sabéis, todo no se puede.

Reseña #86: Iskari - Kristen Ciccarelli


Hace años se susurraban historias venenosas de magia y oscuridad, ahora prohibidas porque su eco atrae a los dragones. Asha lo sabe mejor que nadie: cazarlos es su deporte favorito. Sólo uno la ha derrotado, el responsable de desfigurar su rostro con una horrible quemadura. Cuando el rey de Firgaard le ofrece un trato a cambio de traerle la cabeza de ese mismo dragón, ella no duda en aceptar. Y si el juego de la corte es hilar una telaraña de alianzas traicioneras, el suyo ahora consiste en ignorar los secretos que le oculta su familia, las mentiras del comandante de la guardia y los ardides de su esclavo para concentrarse en la caza. Después de todo, Asha vive para matar… y sus sueños se han envenenado de magia y oscuridad. Iskari es una novela independiente ambientada en un mundo fantástico en el que transcurrirán dos libros más con otros protagonistas. 
Traducida a más de una docena de idiomas, ha obtenido un éxito absoluto de ventas en el Reino Unido y entre la crítica extranjera.


Ha sido simplemente impresionante. No tengo palabras. La historia que llevaba esperando leer desde siempre y que ahora puedo poner título.

He podido leer la novela gracias a que mi novio me la regaló por mi cumpleaños hace varios meses, y de verdad, no me esperaba para nada lo que me iba a encontrar dentro. La sinopsis no le hace justicia.

Iskari se ambienta en un mundo fantástico con una premisa muy interesante: la de que los dragones custodian las historias.

Las historias están prohibidas. Corrompen al que las cuenta, te van matando lentamente hasta que sucumbes a la muerte. Además de que tienen el efecto de atraer a los dragones. Las historias son venenosas y fueron las causantes de la muerte de la madre de Asha, la protagonista de esta historia, cuando apenas era una niña.

Asha está marcada por una profunda cicatriz que revela lo peligrosos que pueden llegar a ser los dragones y el contar las historias que los atraen. Es por ellos, y el hecho de que odia contar historias debido a lo que hicieron con su madre, que lentamente se ha convertido en la Iskari de su pueblo. Iskari fue una diosa de la muerte, hermana del primer Namsara, dios de la vida. Porque todo mundo necesita un equilibrio, el bien y el mal, y eso es lo que representan estas dos figuras. La primera de las varias historias que nos revela la novela y que van intercaladas entre capítulo y capítulo.

En ese sentido, me he sentido unida a la trama de Iskari. Era como leer a escondidas los pergaminos prohibidos del imperio, mientras comprendíamos historias, que en ocasiones, eran reales.

Hablando un poco más sobre Asha, ella es una cazadora de dragones, la mejor del imperio y su padre la tiene en muy alta estima. Me ha encantado su coraje y su fortaleza, pero, sobre todo, me ha parecido un personaje muy bien perfilado, muy humano, con sus luces y sus sombras y un gran corazón, pese a la fachada que intenta transmitir a los demás.

Torwin es el esclavo del prometido de la Iskari quien pertenece al pueblo que esclavizó la reina de Firgaard, la abuela de Asha. El carácter de este personaje, paciente y entregado, es el segundo de la novela que me ha conquistado. Con sus pequeños detalles y su amor tan escondido por Asha. Pues la relación entre draksor y esclavos está penada con la muerte.

Es quizás Asha la más recelosa de los dos de lo que empieza a sentir por el esclavo, pues las historias más trágicas que conoce abordan este tipo de relaciones malparadas.

Pero pese a lo que os cuento, el romance no es lo principal. La atracción entre los personajes es algo que se cuece a fuego lento. Asha tiene demasiados problemas, demasiada presión y sólo un puñado de días para conseguir la ansiada redención y cortar por completo su compromiso con el comandante del ejército del Rey Dragón.

Las mentiras se entretejen a la par que las historias e irán saliendo a la luz a medida que Asha comience a atar cabos. Hay giros en la historia que, simplemente, no te esperas y migajas de pan que la autora deja como cebos que llevan directos a verdades esclarecedoras tanto para la protagonista como al lector.

Iskari ha superado con creces mis expectativas y estoy deseando que publiquen en español la segunda parte (aunque en esta trilogía, los libros pueden leerse de forma individual). The Caged Queen se centra en el hermano de Asha, Dax, el heredero al trono de Firgaard. Por lo bien entretejido que está en Iskari, estoy deseando leer su historia con Roa.

Reseña #85: El proyecto de mi vida - Megan Maxwell


Branon Sivon, dueño del prestigioso bufete de abogados Sivon-Cardigan de Nueva York, adora a su hija, Sharon, a quien ha ido preparando desde pequeña para que se haga cargo del negocio familiar cuando él falte. Sin embargo, Branon fallece inesperadamente, y Sharon, lejos de sentirse capaz de tomar las riendas del bufete, debe afrontar otro duro revés cuando encuentra una antigua foto suya junto a una niña que se le parece mucho. 

Todas sus sospechas quedan resueltas cuando descubre una caja con un diario y los recibos bancarios de unos ingresos que su padre había estado haciendo a una entidad desde la misma fecha en la que ella nació. De este modo averigua que ella es adoptada y que la otra niña es su hermana. 

Anibal, su prometido, intenta que la noticia no salga a la luz, ya que si el gabinete jurídico para el que trabaja se entera de que Sharon no es la hija biológica del magnate Branon Sivon y de Adela Cardigan, todas sus aspiraciones políticas se irán al traste. Pero Sharon necesita respuestas, por lo que iniciará un viaje durante el que, además de reencontrarse con su hermana melliza y con sus otros dos hermanos, conocerá a un hombre que le hará creer en la última palabra que su padre le susurró al oído antes de morir. 

No te pierdas esta nueva historia de amor de Megan Maxwell, en la que Sharon, empeñada en reconstruir los lazos familiares rotos, hallará al fin el proyecto de su vida.


Los libros que me he leído de esta autora los puedo contar con los dedos. Y todos y cada uno de ellos me han emocionado hasta tal punto que he considerado a esta autora entre mis favoritas, como le habrá pasado a muchos más lectores y lectoras. Y es que, Megan tiene ese punto que te hace retorcerte los dedos de los pies por la excitación que te da con solo pensar en leer algo de ella.

Todas las protagonistas de sus novelas tienen un fuerte carácter, y en el caso de Sharon Sivon Cardigan, no se queda atrás ni mucho menos.

Pero, aunque parezca increíble, la historia no comienza con ella, sino con su padre, Branon Sivon, un importante magnate de la abogacía, al que le coges un tierno cariño y, quizás, sientas algo de pena por las situaciones por las que ha tenido que pasar por su vida. Un hombre con un corazón de oro, bondadoso y, a la vez, un guerrero tenaz como más adelante su hija Sharon demostrará al mundo, que es digna hija de su padre.

Porque la felicidad no puede comprarse con dinero. El dinero es una herramienta para conseguir un fin, pero nunca es sinónimo de felicidad. Eso es lo que le cuesta creer a la gente y por lo que lucha Sharon cada día de su vida mientras trabaja en su bufete de abogados Sivon&Cardigan de Nueva York. Odia que la gente piense que porque esté rodeada de algodones, ya lo tiene todo hecho, un camino de rosas. Pero la realidad no es así, es dura. Megan Maxwell nos transmite esa realidad al presente, porque habla sobre el desprestigio de la mujer en lo laboral, la brecha salarial y temas de maltrato, entre otras cosas. A través de Sharon, varias de las mujeres de la asociación de la que es miembra desde hace algunos años, esa injusticia hacia la mujer se hace patente a través de la ayuda que la protagonista proporciona a esas mujeres que luchan por sus derechos, tanto el personal como el laboral. La autora deja muy claro ese aspecto como un gran rasgo de Sharon, de la que derivan muchas de sus virtudes, además de sacar a la cuchillo sangriento en ciertas ocasiones.

Quiero dejar claro que, aunque pueda parecer una comedia romántica, no lo es. Habla de la vida misma, de su crudeza, de las malas compañías y las malas decisiones que afectan a un futuro próximo. Sí, habla de amor, de enamorarse y de la importancia de sentir esa chispa que te aletee el corazón con sólo mirar a una persona en especial, pero no es lo fundamental. Lo fundamental son los temas de familia y los secretos que se ocultan en ella.

Ya os digo, con sólo conocer a Branon desde la primera página, la novela enamora. Y según pasan las hojas, aparecen más enredos, más problemas, más estrés, se hace más emocionante por momentos.

Son increíbles las vueltas que da la vida, y los giros del argumento de la novela, a veces drásticos, son, sin duda, alucinantes. Sí, con algunos me quedé con la boca abierta. Literalmente. No me lo puedo creer era la frase que más repetía mientras estaba leyendo El proyecto de mi vida.

Y, no muchas veces me ha pasado, pero las bromas que hacían los personajes (por lo menos la gran mayoría) me hacían reír a mí y después a la protagonista.

He conocido a muchos personajes, como por ejemplo a Norma, la mejor amiga de Sharon; Adele Cardigan o Steven Whitaker; Noah, Hannibal… En fin, la lista va un poco para largo, y como realmente me ponga a hablar de cada uno (y a despotricar, porque la novela da para despotricar a personajes, os lo aseguro), no termino esta reseña.

Es una pena, que con todas las novelas que me he leído de esta autora, ésta sea la primera que público en el blog. Aunque no pasa nada, porque releeré novelas (entre ellas, Sorpréndeme y Te lo dije, entre mis favoritas; y la trilogía Pídeme lo que quieras).

Por último, deciros que a mí también me gustaría ser la mujer que un hombre necesita y que buscaré con énfasis dentro de mí misma para descubrir cuál es el proyecto de mi vida.

Sorprendente. Desgarradora. Realista. Así es El proyecto de mi vida, la novela que adquirí por casualidad cuando paseaba por la feria del libro de Madrid en 2018 (eso sí, mi novio y yo estuvimos en la cola hasta que Megan pudo firmarme los libros tres horas 🙈, pero valió la pena). Aún me pregunto por qué he tardado tanto en leérmela.

¡Ah! Se me olvidaba. ¡Feliz año nuevo y día de reyes!

Reseña #84: El guerrero de mi destino - Azahara Vega


Para llevar a cabo su venganza contra el clan Mackenzie, GAERTH MCLEOD, apodado el Ángel Caído, lo arriesgará todo al invocar al guerrero vanior, con los pergaminos mágicos que protegen los Guardianes. Lo que nunca esperó fue que a través del portal apareciera una mujer de salvajes cabellos del color del fuego, lengua viperina y mirada decidida, que cambiará su destino. 

BRIDGIT WOODS, una mujer con dolorosos recuerdos, se ve arrancada de su cama apareciendo frente a un orgulloso highlander que le exigirá que rompa todas sus creencias. Su pasado estará muy presente en las Tierras agrestes de las Highlands donde será testigo de la lucha por el poder entre dos clanes enemigos. Regresar a su tiempo será su prioridad, aunque tenga que sentir como el corazón se le rompe en pedazos al dejar atrás al único hombre, que consiguió seducirla, enamorarla. 

Deseos e intrigas en medio de una batalla que los arrastrará a ambos, enfrentándolos a lo que más temen: lo que ocultan en sus corazones, y al tiempo que los separan. Pues ninguno podrá olvidar que sus mundos están distanciados por más de 800 años. 

¿El amor traspasará la barrera del tiempo?


¿Sabéis? de Azahara Vega me queda poco para terminar de leerme toda la colección de novelas y relatos que tiene publicados, pero lo extraño es que, con lo que me gusta el romance histórico, y, con mayor énfasis, los highlanders, he tardado bastante tiempo en leerme El guerrero de mi destino.

Partiendo de la premisa de unas Highlands donde la magia impera a sus anchas, Azahara nos transporta al pasado, con Gaerth McLeod como protagonista masculino, apodado el Ángel Caído, un hombre temido incluso por los miembros de su propio clan; irresistible, pero a la vez, algo solitario. La única compañía de la que goza es de la de los guardianes de los pergaminos, último legado de los vaniors que habitaron sus tierras hace siglos, y de su hermano, el bastardo de su padre, a quién juró proteger de todo aquel que se propusiera ponerle una mano encima.

Bridgit Woods, protagonista femenina, vive sola desde el fatídico día en que perdió a toda su familia por el ataque de un clan enemigo. Es una vanior, una raza de humanos que domina las fuerzas elementales de la naturaleza y que vive en la actualidad, alejada del joven heredero Gaerth por más de ochocientos años. Es una mujer con un carácter muy difícil de doblegar, salvaje como el color de su cabello y el fuego que impera como una vorágine de poder escondida en su interior.

Decir que su encuentro probablemente sea imposible, pero ocurre. Gaerth lo hace posible gracias al legado de los últimos vaniors que dejaron en sus tierras y al propio poder que corre por sus venas. Necesita un guerrero adiestrado en el arte de la guerra, no una muchacha… Yo diría que su encuentro, aparte de no ser precisamente ortodoxo, es de lo más hot del libro: sus miradas, el entrecortar de sus respiraciones, la reacción de sus cuerpos… Obviamente, las escenas picantes entre los dos son también de lo mejorcito, esa pasión arrolladora que los consume y la necesidad de sentir la piel del otro…

Bueno, solo puedo decir…grr.

Al margen de los dos, aparecen otros personajes secundarios a los que he llegado a coger cariño: el hermano de Gaerth, Hugh; a los integrantes del círculo; Sylvia, la amiga de la infancia de la protagonista (aunque, en realidad, aparece en contadas escenas y cuya historia apenas ha profundizado la autora); Malcom, el Laird del Clan McLeod, padre de Gaerth; me pasa lo mismo con Jymes y con el padre de Bridgit, la autora apenas profundiza en los recuerdos oscuros de la protagonista y que están relacionados directamente con estos dos personajes secundarios, aunque supongo que es suficiente con lo que nos desvela a los lectores para que la personalidad de Bridgit nos resulte realista, con más profundidad y que nos permita simpatizar con la situación que le ha tocado vivir en la vida.

Sé que me dejo bastantes cosas por el camino en esta reseña, pero si llegara a desvelarlas, la novela perdería la magia que la caracteriza, siempre marcada por la personalidad de la propia autora. Aunque sí puedo hablar del ambiente. Casi podía percibir el olor característico de las tierras altas de Escocia. Me lo imaginaba con el mismo olor que deja de lluvia, refrescante. Y los hombres caminando únicamente con plaids... 😚🙈

Una novela de acción, romance, de superación y sexo. La moraleja que nos quiere dejar Azahara es muy clara, es como el coste de oportunidad en economía: no se puede tener todo en esta vida, y es muy importante el saber elegir, pues de ello dependerá nuestra felicidad a futuro.

En resumen, una novela que, si te gusta el romance histórico mezclado con escenas picantonas, tienes que leerla. Y, sobre todo, si ya has catado la pluma de Azahara Vega/Sheyla Drymon, esta novela no te va a defraudar.

¡Que la magia os guíe hacia vuestra felicidad!