Reseña #91: El libro de las puertas - Manlio Castagna

*Gracias a Roca Editorial por el ejemplar
Cuando llega a la lúgubre propiedad de sus tíos en las montañas, donde se encargan de criar border collies, Frida se verá atrapada en un mundo de dolor: acaba de perder a sus padres. 

Petrademone parece ser el sitio ideal para una nueva vida. Pero muy pronto descubrirá que en su nuevo hogar suceden cosas extrañas y misteriosas: los perros del pueblo comienzan a desaparecer sin dejar ningún rastro, como si hubiesen sido devorados por un abismo. Frida descubre que hay algo escondido debajo de un misterioso roble del jardín, del que se siente atraída constantemente por una extraña voz. Su tía, en cama ya que padece una extraña enfermedad, le revela a Frida un terrible secreto familiar: Frida, al igual que su madre, es una guardiana de la puerta. Pero ¿a dónde llevan esas puertas? 

Nada ni nadie es lo que parece, los poderes están a punto de ser revelados y los mundos paralelos a punto de colisionar.


Estoy muy emocionada por dos motivos:

1. Porque Roca Editorial ha decidido confiar en mí y en mi blog para obsequiarme con La piedra del demonio y La Bruja Negra (libro del que próximamente encontraréis reseña en el blog). Ya les he dado bastantes veces las gracias a la editorial por su confianza, pero les vuelvo a profesar mi profunda gratitud.
2. Porque al final del post os voy a traer una sorpresa para vosotros, así que estad bien atentos, porque ¡es algo que no hacía desde hace tiempo!


Bueno, tras el júbilo del paréntesis que acabo de hacer, os voy a hablar de Petrademone y de toda la historia que se hila alrededor de esta finca rodeada de innumerables (y adorables) border collies.

Digamos que no me esperaba para nada esta lectura. De hecho, si la hubiera descubierto por mi cuenta quizá la hubiera pasado por alto. O quizá no, no se sabe, el caso es que me alegro de haber conocido la prosa de Manlio Castagna, tan ligera y llena de expresiones muy clarificadoras de la narración. Aunque la novela va dirigida a un público juvenil, yo creo que cualquier persona hambrienta de un buen misterio y de aventuras podría disfrutar de la lectura. De hecho, la lectura tan llevadera de la historia, con su trama bien estructurada, es lo que me hizo devorar la novela en apenas una semana. Sí, lo digo en serio. Es una de las razones por las que me enganché y continué. Incluso me sorprendí a mí misma, y los que hayáis leído la novela a estas alturas, estaréis conmigo con que el autor tiene algo de hechizante que te lleva a seguir casi sin despegar el libro de la nariz.

La novela comienza de una forma algo inquietante de primeras: Frida, una joven que acaba de perder a sus padres y que se va a vivir con sus tíos, Barnaba y Cat, a su casa de las montañas. Es una chica decaída, algo distante y que, al principio, tiene tantas heridas acumuladas en su pecho que su coraza es aparentemente infranqueable. Su tío vivía con varios Border Collies… hasta hace unos días, cuando desaparecieron todos de repente, sin ser vistos ni oídos, a excepción de los más viejitos de la manada. Un suceso bastante extraño que con el tiempo, se ha ido extendiendo a los alrededores.

Los gemelos Tommaso y Gerico Oberdan son de lo más escépticos respecto al tema, pero cuando su adorable perrito Jack Russell desaparece en mitad de la noche, comienzan a encajar las piezas del puzzle. ¿Por qué? Pues por un inquietante suceso que tuvieron la ocasión de experimentar días antes. El pequeño Pipirit ya no se encuentra con ellos, y la llegada de Frida al pueblo, con esos sucesos raros que ella también ha experimentado desde su llegada a la villa de su tío, estos insaciables aventureros, seguidores acérrimos de Indiana Jones, llegarán a su vida como los primeros amigos con quienes entabla amistad tras el suceso trágico de sus padres.

Cosas extrañas irán ocurriendo, que mezcla Border Collies, unos secretos familiares, un viejo exteniente y un mundo paralelo de lo más inquietante.

Sobre todo, la tensión se siente latente a lo largo de la lectura; esa sensación de saber qué es lo que está pasando con todos los perros y de porqué se esfuman de la noche a la mañana como si nunca hubieran estado en las vidas de sus dueños.

Frida tiene muy presente que algo se está gestando, y no es hasta que los protagonistas conocen a Miriam que todo se pondrá de cabeza.

La piedra del demonio es una lectura trepidante, fresca, una mezcla de tensión narrativa, misterio y aventuras que conducirá a algo grande. Sí, es un libro introductorio hacia una aventura carismática e inolvidable, con seres de otro mundo acechando el suyo propio.

El mal viene y yo solo puedo decir ¡Wahnsinn! Fijaos lo que os digo que estoy hasta por comprarme el libro en italiano para continuar la historia, aunque no sepa el idioma. Solo espero que la editorial no tarde demasiado en traerlo a España. ¡Me muero de ganas de continuar la historia! Para los que me conocéis, ya sabéis que yo las esperas las sufro muchísimo.

Otra de las cosas de las que me ha enamorado el libro ha sido, entre otras, que la editorial decidiera mantener la portada original, muy ilustrativa por cierto, de lo que el lector se va a encontrar en el interior de esta novela; Y del amor que profesan los personajes a la raza canina. Si eres de los que entienden el profundo amor que se le puede llegar a profesar a un animal, entenderás y sentirás empatía por los animales de esta historia, por todo lo que arriesgan por sus dueños y el sacrificio que están dispuestos a hacer, en general. Enternecedor.

Y bueno, para finalizar la reseña haré un anuncio: en unos días publicaré en twitter las bases del sorteo para ganar un ejemplar en físico de La piedra del demonio. Y cuando publique la reseña de La Bruja Negra… ¡Habrá otro sorteo! Así que si te ha gustado la impresión de la novela, te animo a participar en el sorteo.

Reseña #90: Circo. La Troupe del Bosque Marchito - JJ. Tapia Menéndez

*Gracias al autor por hacerme llegar el ejemplar desde Puerto Rico
Mira con desconcierto los símbolos grabados. No demostrará aún que no ha podido olvidarlos. 
Un siglo atrás un meteorito aniquila un bosque habitado por elfos y seres elementales. Los pocos que sobreviven se ven forzados a convivir de nuevo con humanos. Poco después, una cacería se desata sobre ellos y los obliga a escapar. Lo hacen en lo único que puede ocultarlos: un circo. 

Detrás del fantástico espectáculo con el que recorren el mundo, se esconden a la espera de que el tiempo y la naturaleza reconstruyan su hogar. 

Ariadna pasa sus primeros años en el circo, pero cuando su padre se marcha sin dejar rastro, su madre decide abandonar esa vida para siempre. Ahora, once años después, el circo regresa por ella. Su abuelo, el viejo maestro de ceremonias, le pide que lo acompañe durante el verano escolar. Sabe que es el único lugar donde su nieta podrá esconder una parte de su vida que aún no conoce. 

Sin la ilusión y emoción de niña, regresará para saber qué fue de su padre. En esa búsqueda, dejará de ser una simple espectadora y comprenderá lo que realmente es el circo... y también ella.


Si bien es cierto que soy una devoradora de libros, Circo. La troupe del bosque marchito me ha roto un nuevo récord personal: he tardado más de un mes en leer la novela, aunque también es verdad que los exámenes de la universidad, los trabajos, etc... me han quitado mucho tiempo en los últimos meses (quizás me atrevería a decir desde el primer día de clase). Pero mis motivos personales no son los únicos que me han hecho ralentizar la lectura.

Al principio me costaba meterme a horrores en la narración. El caso es que se me hacía muy densa la lectura, muy pesada, y a eso, si le añado que me he tenido que adaptar a lo largo de la novela a la prosa de J.J. Tapia (por las expresiones que usa y que yo personalmente no tengo agregadas en mi vocabulario), pues… no llega al desastre, pero casi.

Y creo que, hasta aquí, se centra lo malo en general, porque más o menos cuando llegué al 25% de la lectura, digamos que todo resultaba más ameno. Pienso que eso se debe a la irrupción de Ariadna, la protagonista de esta historia, al circo de su abuelo Endre, después de muchísimos años separada de él.

Ariadna es una joven un tanto gótica, o eso me ha hecho pensar el autor, porque la describe como una chica que “viste siempre de negro, con botas hasta la rodilla y con pantalones o faldas oscuras, con labios pintados de ónix y escandalosos accesorios con culebras, lagartos, dragones o animales imaginarios que no pasan desapercibidos”. Una vergüenza, en resumidas cuentas, para sus hermanastras Brit y Rachel, pues no es que use una gran variedad de colores para darse algo de vida a esta chica tan suya (aunque a ojos del resto de estudiantes, su aspecto podría pasarse por alto por su curiosa belleza natural).

Cuando su abuelo llega para llevársela ese verano al circo que la vio nacer, duda un poco, pero finalmente cede, porque ¿Qué ha sido de ese circo donde se atiborraba a dulces cuando tenía cinco años y disfrutaba de las bromas del payaso Malvadisco y del enano Corndog? Estos dos últimos personajes, por cierto, aparecen en el primer capítulo de la novela, ya haciendo de las suyas. Muy enigmáticos estos personajes, tanto que les he llegado a coger cierto cariño, especialmente a Malvadisco, aunque a Corndog también por el sacrificio noble que pensó hacer en una de las escenas del desenlace de la novela.

En cuanto aparece en el circo, acompañada por su abuelo, todo le resulta familiar y a la vez, extraño. Se lo imaginaba todo de otra manera, ¿O quizás era su cándida imaginación infantil? Porque ella recuerda estar sentada a lomos de tigres y tirarles de los bigotes.

Al primero que conoce es a Antoine, un acróbata al que le persigue su fama de mujeriego por todo el circo. Basta un intercambio de miradas para saber que él no puede ser bueno para ella por su actitud chulesca. El romance entre la protagonista y el acróbata al principio es algo duro, que va a trompicones y cuyos progresos no son demasiado fructíferos por el problema que tiene Ariadna de las pérdidas de memoria (un problema que lleva arrastrando mucho antes de los exámenes finales, los cuales casi suspende por culpa de esos problemas de memoria). Aunque, todo hay que decirlo, todos los problemas que tienen quedan olvidados al final del verano. No diré más que la escena final del libro es sumamente preciosa, porque no solo hace referencia a ellos dos, sino a otras almas que vivieron su propia historia de amor fallida. Y con esa historia de amor, me refiero a Emma, la madre de Ariadna, con Gyula.

El autor nos ofrece a través de la madre una trágica historia de amor que no pudo proliferar a pesar de los sentimientos que ambos sentían. La vida y las circunstancias pudo con ellos, obligados a separarse para siempre. Ariadna fue el fruto de la unión de ambos, símbolo eterno de su amor truncado.

Por supuesto, habrás ido lo suficiente perspicaz como para fijarte en la portada de la novela, ¿no? ¿No te resulta algo extraña? Pues sí, hay una elfa (entre otros seres), lo que revela un poco lo que el lector se va a encontrar dentro del libro: magia, seres de otros mundos e historias de un pueblo perdido hace años.

En general, la novela está rebosante de magia, peligros, aventuras… el romance no es lo principal, sino todo lo que vive Ariadna desde que llega con su abuelo hasta la escena final: la cruda realidad de aceptar quién es ella en realidad y la aceptación de que hay secretos más profundos de lo que ella imaginaba.

Circo. La troupe del bosque marchito es toda una odisea de encuentros y desencuentros, donde nada es lo que parece y donde aparecen desde magos hasta orcos.

Debo admitir que para lo que me ha costado entrar en la historia, al final no quería desengancharme de ella.

Reseña #89: Loto - Lijia Zhang

*Gracias a Babelio por el ejemplar
«En China, la palabra prostitución es turbia y fea». Nadie habla del tema, pues aparte de ser ilegal es un tema tabú, pero afecta las vidas de millones de jóvenes, casi todas inmigrantes de las zonas rurales de China que se marcharon de sus casas en busca de un futuro mejor. Son repudiadas por la sociedad, maltratadas y agredidas por clientes y policías que, en ocasiones, son la misma persona. Lijia Zhang logra atrapar al lector con la conmovedora vida de Loto, una joven prostituta en Shenzhen, la ciudad del pecado. Conoceremos sus orígenes, cómo abandonó su pueblo para ir a trabajar a una fábrica en la ciudad y así pagar los estudios universitarios de su hermano pequeño y cómo acabó convirtiéndose en prostituta. Nos hará llorar y también reír, y de su mano conoceremos los entresijos del día a día de un salón de masajes con unos personajes que no podremos olvidar fácilmente. A través de sus páginas nos adentraremos en la compleja cultura china, que por un lado condena la prostitución pero que, a su vez, la perpetra a través de la tradición. La autora, que se inspiró en la historia secreta de su propia abuela, vendida a un burdel en su juventud, pasó doce años documentándose para escribir esta novela que, por vez primera, logra dar voz y visibilidad a la terrible situación actual de la prostitución en China. Lijia Zhang creció en un complejo residencial para trabajadores en Nankín (1964) junto al río Yangtsé. Fue una excelente estudiante y soñaba con ir a la universidad y convertirse en periodista y escritora hasta que, a los 16 años, la sacaron del colegio para empezar a trabajar en la misma fábrica de misiles donde lo hacía su madre. Aburrida hasta la saciedad de engrasar piezas de maquinaria buscó una vía de escape a través de la lectura y la escritura y comenzó a aprender inglés por su cuenta. Después de una década en la fábrica logró mudarse a Inglaterra donde realizó su sueño de estudiar periodismo. Cuando regresó a China, tres años después, trabajó para corresponsales extranjeros y finalmente como periodista. Sus memorias Socialism is Great!, publicadas en 2009, han sido aclamadas por la crítica y traducidas a siete idiomas. Para la autora de Loto, la prostitución revela la realidad cargada de tensiones sociales y la división entre la población urbana y rural, así como la exponencial inequidad de género y el eterno conflicto entre tradición y modernidad. En la actualidad, Lijia reside entre Pequín y Londres y es una de las pocas autoras chinas que escribe en inglés para medios internacionales como, por ejemplo, The New York Times.


Desde que leí Fangfang, me voy inclinando cada vez más a la cultura china, y Loto me ha abierto las puertas a la China de finales de los noventa, a una cultura plagada de corrupción, donde los sobornos y el instinto de sobrevivir están a la orden del día. Lo más impactante de la novela es que está basada en hechos reales, además de que la autora estuvo documentándose por más de una década para escribir ésta envolvente historia.

Loto se centra en la vida de las prostitutas de los años 80 en China, llamadas por ellos jies. Y más concretamente de Loto, Chouchou, que por causas de la vida se ha visto atrapada en la ciudad de Shenzhen para poder darle a su familia, pero sobre todo a su hermano Shadan, una vida algo más acomodada y poder pagar sus estudios universitarios el próximo año.

Imagen propiedad de Editorial Renacimiento
Para ella es un gran honor poder pagarle los estudios a su hermano. ¿Cuánta gente procedente de pueblos ha llegado hasta donde lo ha hecho él? Familias de migrantes, humildes, que viven en casas hechas de barro y que se dedican a la agricultura, donde el gobierno les muelen a palos con los altos impuestos que tienen que pagar. Esto último es de la lista de cosas que me ha afectado bastante: se habla de la migración en China del campo a la ciudad; los que se quedan labrando la tierra en sus respectivos pueblos es la población más sufriente por los abusos y los engaños de los altos cargos debido a su falta de educación. Aunque a veces, con tener algo más de poder que otros, basta para poder exigir lo que se desea.

Chouchou, a lo largo de la novela, reflexiona sobre el hipotético caso de que su familia no la hubiera sacado de la escuela tan joven para ponerla a trabajar. Si hubiera tenido estudios, su vida hubiera mejorado exponencialmente, y eso es exactamente lo que quiere para su hermano.

Loto es una chica trabajadora, como se les suelen denominar a las jies, y vive junto a otras chicas igual que ella en un Salón de Masajes, tapadera de la verdadera actividad que se realiza en el establecimiento. Conocemos a Mimi, a Xia y a Pequeña Jade, prostitutas de lo más bajo en lo referente a su estatus. Porque lo sorprendente es que existen varios tipos de prostitutas, desde las más humildes como ellas y Loto, a las prostitutas de lujo, las amantes de los grandes magnates.

 Otra cosa que me llamó la atención es que existan centros de especializados en la reconstrucción del himen. Yo cuando lo leí por primera vez pensé: ¿De verdad que existe una necesidad así? Luego lo entendí más adelante. Lo que puede ganar una virgen en una noche entregando lo más preciado de ella es equivalente al sueldo mínimo en España. Impresionante. Luego pensé que con el trabajo tan mal pagado, no me extrañaba que hubiera chicas que sacrificaran su cuerpo por salir del umbral de la pobreza. El coste de oportunidad es la moral. Habrá gente que no me entienda hasta que lea esta novela. Creedme que es impresionante conocer esta parte tan pulcramente oculta de esta superpotencia actual, aunque si lo pensamos un poco, ¿Cómo ha crecido una economía en desarrollo tanto en las últimas décadas? No os quiero aburrir con datos económicos, ya sabéis que estoy estudiando una carrera que me obliga a tener una perspectiva mundial, pero todo un país que consiga alcanzar a las economías desarrolladas es todo un reto y claro, tienen que haber manchurrones por el camino si se quiere un cambio radical en poco tiempo.

Pues cosas así, hay cientos que me han llamado la atención. No sólo por la cultura, sino por la forma de narrar de la autora, tan fresca, con un trasfondo impresionante, porque no solo nos narra la vida de loto, sino que nos da un impresionante fresco de China, de su cultura, de la forma de vida de sus gentes. Sus descripciones son emblemáticas, te catapultan directamente al continente asiático. Esta novela no es una lectura al uso, es una experiencia. Y tanto es así, que la vida de la propia Loto se convierte en un ejemplo significativo de lo que era, y quizás es aún la cultura china. Es una novela densa, puesto que a pesar tener cuatrocientas páginas, he tardado más de quince días para leerla, pero eso sí, disfrutando de cada párrafo, de cada expresión.

Sé que me dejo muchas no, muchísimas cosas en el tintero, como a Bing, el fotógrafo que intenta mejorar las condiciones de vida de las chicas trabajadoras más humildes. Le conocemos porque la autora nos habla de él, sobre sus razones de querer estar al lado de estas chicas, de su pasado y a lo que se dedica. Un pilar necesario que contribuye positivamente al desarrollo personal de Loto.

Para finalizar, me gustaría destacar el mensaje oculto, especie de moraleja, en parte, un aprendizaje de vida: la importancia de sentirse realizado con uno mismo. Buscar la paz y el sosiego. Y, sobre todo, pensar que no necesitas depender de otras personas para llegar a realizarse.

Reseña #88: La importancia del quince de febrero - Sofía Rhei

*Gracias a EA por el ejemplar
¿Existe la fórmula exacta para el amor? 

Todos los ex novios de Sandra creían en el azar, a pesar de que ella, psicóloga, tiene una mentalidad científica. El último la dejó el día siguiente a San Valentín, el año pasado. De modo que cuando esa fecha fatídica regresa, Sandra se pregunta si existe la fórmula exacta para dar con el hombre ideal. Inspirada por la paradoja de Fermi y por las obras de Isaac Asimov, tiene una revelación: utilizar los datos estadísticos de su trabajo para dar con la pareja perfecta. 

Pero en ocasiones, ni los sistemas científicos ni las casualidades salen como una espera. A veces, lo importante es ser capaz de reconocer el amor cuando aparece, tener la valentía de enfrentarse a una misma y aceptar que las mejores cosas pueden llegar en el momento más inoportuno.


Cuando Edición Anticipada me ofreció la oportunidad de leer esta novela, no tenía ni idea de que me iba a gustar tanto. Una vez terminada de leer, puedo decir que la sinopsis es tan solo la punta del iceberg, y que, por tanto, esconde mucho más entre sus páginas.

Me atrajo la frase de la portada. Esa que dice que si ¿Existe la fórmula exacta para el amor. Y yo me quedé pensando en si podría ser así. ¿Por qué no? La estadística revela cualquier comportamiento de cualquier variable, ¿Por qué no utilizarla para probar esa teoría? La verdad es que seguramente en la vida real se hayan hecho cientos de estudios sobre el tema, y no me extraña que éste fascine a la protagonista de esta historia.

Sandra tiene treinta años, un gato gruñón llamado Sigmud, una madre quien se ha empeñado en idealizar a Isaac Asimov como modelo de padre ejemplar para su hija y está soltera. Trabaja para el grupo Zafiro, una empresa cuyos métodos de obtención de muestras y de información no parecen de lo más ortodoxo, digamos, y tiene cierta tirria a la fecha más empalagosa del año.

Su vida es mundana, demasiado tranquila y pasiva, a excepción de todos sus ex, a los que tiene presente de vez en cuando. En especial a su última pareja y a la que recuerda con intensidad un año después de su ruptura en el día más famoso del año. Y es que, hay personas que nos marcan fuertemente y nos hacen replantearnos ciertas cosas incluso cuando ya no están presentes.

Eso por eso que Sandra, necesitada de un cambio en su vida, emplea todo lo que tiene en su mano para conseguir la versión impresa de su hombre perfecto, materializada en una aplicación, Nadie es perfecto, sobre la búsqueda perfecta online del amor.

Hasta este punto, sólo aparecen Maite, su madre, su gato, su amigo homosexual y Jorge, el informático de la empresa Zafiro. Más adelante ya aparecerán Victor, la madre del susodicho, Rosa la bibliotecaria y una montaña de problemas que no paran de acumularse.

La verdad es que ha sido una novela de fácil lectura, con ciertos puntazos y muy interesante por la forma de analizar las muestras de la población. Soy economista (o muy pronto lo seré) y me parece interesante cómo ha tratado el tema la propia Sandra.

El único fallo que le he visto es que sí, es entretenida de leer, eso lo admito, pero una vez que dejas la lectura para ponerte a hacer tus quehaceres diarios, no termina de engancharte. O por lo menos, eso me pasó con las dos primeras terceras partes de la novela. La novela reflexiona, creo yo, sobre el amor en su forma más anhelada, y en los tipos que pueden existir de forma romántica. La misma protagonista se define como “una comedia clásica”, aunque realmente no lo he visto así. No sabes cuando va a venir el amor ni si puedes forzarlo a que surja con una persona. A veces se necesita algo superior, algo más que la fuerza de voluntad: el azar, el destino, que lo que tenga que ser, será.

Tengo que admitir también que es una novela que te deja pensando. ¿Y si solo tuviéramos que romper las barreras que nosotros mismos nos hemos impuesto? Porque supongo que siempre vamos a tener que ir más allá de donde queremos ir para llegar a realizarnos completamente.

Tiene un componente psicológico muy fuerte y que impacta.

Una razón por la que no me ha terminado de convencer la novela es por un cabo suelto que deja la autora. Es como si simplemente se hubiera olvidado de él. Me recuerda al continuo olvido que sufre la protagonista en la novela. No le perdono haberme dejado con la duda. Y para no revelar casi nada, solo diré que es el secreto mejor guardado de su madre.

En definitiva, ha sido una lectura agradable, reflexiva, de la que ha sido muy fácil desengancharse en ocasiones, pero que aún así he sabido saborear todos los mensajes que mandaba y he disfrutado más de lo que me esperaba.

Reseña #87: Un encantamiento de cuervos - Margaret Rogerson


Todo el mundo sabe que los elfos son tan arrogantes como inmortales y por eso les gusta que se los retrate. Además, ansían el arte de los humanos porque ellos son incapaces de crear algo que transmita vida. Isobel los conoce bien, pues se gana la vida pintando sus rostros. 

Pero un día el príncipe del otoño entra en su taller y, al retratarlo, comete un terrible error: plasma en sus ojos el dolor humano que percibe en su mirada, un rasgo que cualquiera de sus súbditos consideraría una debilidad. 

Tras recibir el cuadro, el príncipe regresa convertido en cuervo y la acusa de traicionarlo ante su corte. La única manera de solucionarlo es que Isobel se adentre con él en las tierras del otoño para restaurar su reputación. No obstante, deberá tener cuidado: como afirman los elfos, siempre deseamos lo que tiene el poder de destruirnos.


He terminado de leer esta novela hace unas horas, y aún no tengo ni idea de cómo me siento respecto a ella. Me ha dejado templada, y quizá, algo entumecida y conmocionada.

Pocas son las novelas que, narrando el mundo feérico, recuerden la esencia de los mismos, es decir, los encantamientos, las verdades a medias, pero sobre todo, la parte oscura que esconden bajo la fina capa del glamour. Una novela que recrea la maldad intrínseca de estos seres mitológicos y que nos catapulta directamente a sus dominios. Son tal y como me los he imaginado siempre, desprovistos de emociones, fríos y calculadores. Y peligrosos.

Isobel se gana la vida como retratista de Extravagancia y vive estancada en el verano junto a sus hermanas, Marzo y Mayo, y su tía Emma.


Sabe muy bien que no debe fiarse de sus clientes en lo más mínimo una vez que realizan el pago por su arte, tan codiciado por su pueblo, y que debe dejar bien claras las bases de los encantamientos para que no existan taras que den lugar a malentendidos.

Su reputación la precede, y su cliente más leal desde sus comienzos, Tábano, la recomienda nada más ni nada menos que el príncipe del otoño. Con él comienza todo. Con él, se da cuenta que todos los elfos no son iguales ni aspiran a lo mismo en su eterna vida. Es su propia personalidad la que embauca a Isobel y la que la ayudará a lograr su mejor obra; los sentimientos que desprenden su mirada, tan humanos y tan impropios de su especie.

La aventura comienza a desarrollarse más tarde, cuando el príncipe del otoño, Grajo, la arrolla con una furia implacable por haberlo traicionado a él y a toda su corte. Isobel tendrá que abandonar a su familia de súbito y adentrarse al bosque del que ningún mortal ha regresado jamás.

La premisa de Un encantamiento de cuervos tiene un concepto bastante atrayente: deseamos lo que nos puede matar, y en el caso de los elfos, su profunda debilidad por el arte y la creación puede resultar fatal para ellos.

La ambientación después de que Isobel sea arrastrada en contra de su voluntad por Grajo transcurre en el bosque, un bosque que puede llevar, como un camino, a cualquier corte que se desee. En su camino hacia la corte del otoño se profesarán confidencias, deseos ocultos, y verdades que trastocarán convicciones; se encontrarán en problemas que hará que superar y enemigos de los que escapar. Personalmente, me esperaba algo bastante distinto de lo que me encontrado, y eso es precisamente de lo que no estoy muy segura sobre lo que sentir al respecto.

El romance me ha parecido, quizá, algo imprevisto, que como lectora me ha dejado con la boca abierta por la facilidad con la que ocurre (o quizá, mejor dicho, me retracto y en lugar de facilidad, diría naturalidad) y me ha dejado con ganas de más, de seguir. Es por eso que la novela se me ha hecho un poco corta, aún más el epílogo. La palabra clave es más. Quiero más, aunque sé que va a ser que no.

Esta novela tiene algo mágico, y no precisamente porque se narre en un mundo de fantasía.

La única pega que le doy es al personaje de Grajo, que más que un príncipe, con poder más que suficiente en su sangre como para plantar un bosque infinito, es un gorrión descarriado y cándido dentro de una sociedad de podredumbre e iniquidad.

Isobel me ha encantado de principio a fin, y sus hermanas, sus pequeños diablos en forma de cupido, mucho más. Me han resultado unas criaturas muy… curiosas. No tengo otro calificativo para ellas.

Todos los personajes, hasta los secundarios, están muy bien perfilados y ha sido un gusto conocerlos a todos, incluso algunos con sus dobles caras.

Mis expectativas eran altas, estaban por las nubes. Quizá fuera por la espera, pues llevaba esperando esta novela desde verano que la vi anunciada. Quizá sea eso lo que me ha determinado al leer, y el hecho de que esperaba una cosa distinta. Es la miga que desprende, esa sensación de que si no hubiera sabido nada de nada, lo hubiera disfrutado cientos de veces más.

Me hubiera gustado que, simplemente y sin ideas preconcebidas, hubiera caído en mis manos, como Iskari. Aun así, me ha encantado y lo he disfrutado a más no poder. Pero me hubiera gustado algo más, una imagen de lo que pasó después de todos los acontecimientos.

Pero ya sabéis, todo no se puede.