Reseña #85: El proyecto de mi vida - Megan Maxwell


Branon Sivon, dueño del prestigioso bufete de abogados Sivon-Cardigan de Nueva York, adora a su hija, Sharon, a quien ha ido preparando desde pequeña para que se haga cargo del negocio familiar cuando él falte. Sin embargo, Branon fallece inesperadamente, y Sharon, lejos de sentirse capaz de tomar las riendas del bufete, debe afrontar otro duro revés cuando encuentra una antigua foto suya junto a una niña que se le parece mucho. 

Todas sus sospechas quedan resueltas cuando descubre una caja con un diario y los recibos bancarios de unos ingresos que su padre había estado haciendo a una entidad desde la misma fecha en la que ella nació. De este modo averigua que ella es adoptada y que la otra niña es su hermana. 

Anibal, su prometido, intenta que la noticia no salga a la luz, ya que si el gabinete jurídico para el que trabaja se entera de que Sharon no es la hija biológica del magnate Branon Sivon y de Adela Cardigan, todas sus aspiraciones políticas se irán al traste. Pero Sharon necesita respuestas, por lo que iniciará un viaje durante el que, además de reencontrarse con su hermana melliza y con sus otros dos hermanos, conocerá a un hombre que le hará creer en la última palabra que su padre le susurró al oído antes de morir. 

No te pierdas esta nueva historia de amor de Megan Maxwell, en la que Sharon, empeñada en reconstruir los lazos familiares rotos, hallará al fin el proyecto de su vida.


Los libros que me he leído de esta autora los puedo contar con los dedos. Y todos y cada uno de ellos me han emocionado hasta tal punto que he considerado a esta autora entre mis favoritas, como le habrá pasado a muchos más lectores y lectoras. Y es que, Megan tiene ese punto que te hace retorcerte los dedos de los pies por la excitación que te da con solo pensar en leer algo de ella.

Todas las protagonistas de sus novelas tienen un fuerte carácter, y en el caso de Sharon Sivon Cardigan, no se queda atrás ni mucho menos.

Pero, aunque parezca increíble, la historia no comienza con ella, sino con su padre, Branon Sivon, un importante magnate de la abogacía, al que le coges un tierno cariño y, quizás, sientas algo de pena por las situaciones por las que ha tenido que pasar por su vida. Un hombre con un corazón de oro, bondadoso y, a la vez, un guerrero tenaz como más adelante su hija Sharon demostrará al mundo, que es digna hija de su padre.

Porque la felicidad no puede comprarse con dinero. El dinero es una herramienta para conseguir un fin, pero nunca es sinónimo de felicidad. Eso es lo que le cuesta creer a la gente y por lo que lucha Sharon cada día de su vida mientras trabaja en su bufete de abogados Sivon&Cardigan de Nueva York. Odia que la gente piense que porque esté rodeada de algodones, ya lo tiene todo hecho, un camino de rosas. Pero la realidad no es así, es dura. Megan Maxwell nos transmite esa realidad al presente, porque habla sobre el desprestigio de la mujer en lo laboral, la brecha salarial y temas de maltrato, entre otras cosas. A través de Sharon, varias de las mujeres de la asociación de la que es miembra desde hace algunos años, esa injusticia hacia la mujer se hace patente a través de la ayuda que la protagonista proporciona a esas mujeres que luchan por sus derechos, tanto el personal como el laboral. La autora deja muy claro ese aspecto como un gran rasgo de Sharon, de la que derivan muchas de sus virtudes, además de sacar a la cuchillo sangriento en ciertas ocasiones.

Quiero dejar claro que, aunque pueda parecer una comedia romántica, no lo es. Habla de la vida misma, de su crudeza, de las malas compañías y las malas decisiones que afectan a un futuro próximo. Sí, habla de amor, de enamorarse y de la importancia de sentir esa chispa que te aletee el corazón con sólo mirar a una persona en especial, pero no es lo fundamental. Lo fundamental son los temas de familia y los secretos que se ocultan en ella.

Ya os digo, con sólo conocer a Branon desde la primera página, la novela enamora. Y según pasan las hojas, aparecen más enredos, más problemas, más estrés, se hace más emocionante por momentos.

Son increíbles las vueltas que da la vida, y los giros del argumento de la novela, a veces drásticos, son, sin duda, alucinantes. Sí, con algunos me quedé con la boca abierta. Literalmente. No me lo puedo creer era la frase que más repetía mientras estaba leyendo El proyecto de mi vida.

Y, no muchas veces me ha pasado, pero las bromas que hacían los personajes (por lo menos la gran mayoría) me hacían reír a mí y después a la protagonista.

He conocido a muchos personajes, como por ejemplo a Norma, la mejor amiga de Sharon; Adele Cardigan o Steven Whitaker; Noah, Hannibal… En fin, la lista va un poco para largo, y como realmente me ponga a hablar de cada uno (y a despotricar, porque la novela da para despotricar a personajes, os lo aseguro), no termino esta reseña.

Es una pena, que con todas las novelas que me he leído de esta autora, ésta sea la primera que público en el blog. Aunque no pasa nada, porque releeré novelas (entre ellas, Sorpréndeme y Te lo dije, entre mis favoritas; y la trilogía Pídeme lo que quieras).

Por último, deciros que a mí también me gustaría ser la mujer que un hombre necesita y que buscaré con énfasis dentro de mí misma para descubrir cuál es el proyecto de mi vida.

Sorprendente. Desgarradora. Realista. Así es El proyecto de mi vida, la novela que adquirí por casualidad cuando paseaba por la feria del libro de Madrid en 2018 (eso sí, mi novio y yo estuvimos en la cola hasta que Megan pudo firmarme los libros tres horas 🙈, pero valió la pena). Aún me pregunto por qué he tardado tanto en leérmela.

¡Ah! Se me olvidaba. ¡Feliz año nuevo y día de reyes!

Reseña #84: El guerrero de mi destino - Azahara Vega


Para llevar a cabo su venganza contra el clan Mackenzie, GAERTH MCLEOD, apodado el Ángel Caído, lo arriesgará todo al invocar al guerrero vanior, con los pergaminos mágicos que protegen los Guardianes. Lo que nunca esperó fue que a través del portal apareciera una mujer de salvajes cabellos del color del fuego, lengua viperina y mirada decidida, que cambiará su destino. 

BRIDGIT WOODS, una mujer con dolorosos recuerdos, se ve arrancada de su cama apareciendo frente a un orgulloso highlander que le exigirá que rompa todas sus creencias. Su pasado estará muy presente en las Tierras agrestes de las Highlands donde será testigo de la lucha por el poder entre dos clanes enemigos. Regresar a su tiempo será su prioridad, aunque tenga que sentir como el corazón se le rompe en pedazos al dejar atrás al único hombre, que consiguió seducirla, enamorarla. 

Deseos e intrigas en medio de una batalla que los arrastrará a ambos, enfrentándolos a lo que más temen: lo que ocultan en sus corazones, y al tiempo que los separan. Pues ninguno podrá olvidar que sus mundos están distanciados por más de 800 años. 

¿El amor traspasará la barrera del tiempo?


¿Sabéis? de Azahara Vega me queda poco para terminar de leerme toda la colección de novelas y relatos que tiene publicados, pero lo extraño es que, con lo que me gusta el romance histórico, y, con mayor énfasis, los highlanders, he tardado bastante tiempo en leerme El guerrero de mi destino.

Partiendo de la premisa de unas Highlands donde la magia impera a sus anchas, Azahara nos transporta al pasado, con Gaerth McLeod como protagonista masculino, apodado el Ángel Caído, un hombre temido incluso por los miembros de su propio clan; irresistible, pero a la vez, algo solitario. La única compañía de la que goza es de la de los guardianes de los pergaminos, último legado de los vaniors que habitaron sus tierras hace siglos, y de su hermano, el bastardo de su padre, a quién juró proteger de todo aquel que se propusiera ponerle una mano encima.

Bridgit Woods, protagonista femenina, vive sola desde el fatídico día en que perdió a toda su familia por el ataque de un clan enemigo. Es una vanior, una raza de humanos que domina las fuerzas elementales de la naturaleza y que vive en la actualidad, alejada del joven heredero Gaerth por más de ochocientos años. Es una mujer con un carácter muy difícil de doblegar, salvaje como el color de su cabello y el fuego que impera como una vorágine de poder escondida en su interior.

Decir que su encuentro probablemente sea imposible, pero ocurre. Gaerth lo hace posible gracias al legado de los últimos vaniors que dejaron en sus tierras y al propio poder que corre por sus venas. Necesita un guerrero adiestrado en el arte de la guerra, no una muchacha… Yo diría que su encuentro, aparte de no ser precisamente ortodoxo, es de lo más hot del libro: sus miradas, el entrecortar de sus respiraciones, la reacción de sus cuerpos… Obviamente, las escenas picantes entre los dos son también de lo mejorcito, esa pasión arrolladora que los consume y la necesidad de sentir la piel del otro…

Bueno, solo puedo decir…grr.

Al margen de los dos, aparecen otros personajes secundarios a los que he llegado a coger cariño: el hermano de Gaerth, Hugh; a los integrantes del círculo; Sylvia, la amiga de la infancia de la protagonista (aunque, en realidad, aparece en contadas escenas y cuya historia apenas ha profundizado la autora); Malcom, el Laird del Clan McLeod, padre de Gaerth; me pasa lo mismo con Jymes y con el padre de Bridgit, la autora apenas profundiza en los recuerdos oscuros de la protagonista y que están relacionados directamente con estos dos personajes secundarios, aunque supongo que es suficiente con lo que nos desvela a los lectores para que la personalidad de Bridgit nos resulte realista, con más profundidad y que nos permita simpatizar con la situación que le ha tocado vivir en la vida.

Sé que me dejo bastantes cosas por el camino en esta reseña, pero si llegara a desvelarlas, la novela perdería la magia que la caracteriza, siempre marcada por la personalidad de la propia autora. Aunque sí puedo hablar del ambiente. Casi podía percibir el olor característico de las tierras altas de Escocia. Me lo imaginaba con el mismo olor que deja de lluvia, refrescante. Y los hombres caminando únicamente con plaids... 😚🙈

Una novela de acción, romance, de superación y sexo. La moraleja que nos quiere dejar Azahara es muy clara, es como el coste de oportunidad en economía: no se puede tener todo en esta vida, y es muy importante el saber elegir, pues de ello dependerá nuestra felicidad a futuro.

En resumen, una novela que, si te gusta el romance histórico mezclado con escenas picantonas, tienes que leerla. Y, sobre todo, si ya has catado la pluma de Azahara Vega/Sheyla Drymon, esta novela no te va a defraudar.

¡Que la magia os guíe hacia vuestra felicidad!

Reseña #83: No es mío - Susi Fox

*Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar
Un adictivo thriller sobre el amor, la traición y la desesperada búsqueda de una madre por descubrir la verdad... antes de que sea demasiado tarde. 

Te despiertas tras una cesárea de urgencia, desesperada por ver a tu hijo. 
Pero cuando te lo enseñan, simplemente lo sabes... 
Ese bebé no es tuyo. 
Nadie te cree. 
Ni los enfermeros ni tu padre ni tu marido. 
Dicen que estás confusa, que deliras. 
Que resultas peligrosa. 
Pero eres médica. Y sabes lo fácil que es cometer errores. 
¿Confías en tu instinto? 
Porque hay una cosa que tienes clara por encima de todo. Debes encontrar a tu bebé.


En esta ocasión, os traigo una novela que ha sabido gestionar unos sentimientos que, a día de hoy, no sabía que tenía tan profundamente guardados. La novela en cuestión se titula No es mío, de Susi Fox.

Y como médica de profesión, la autora nos conduce a las turbias profundidades de la maternidad. Comienza con un prólogo expectante que te obliga a reflexionar exactamente por qué lo siente el narrador (quien, de primera instancia, no revela su identidad).

La novela está estructurada de una manera un poco curiosa: por días. Empezando la cuenta desde el momento en el que Sash abre los ojos por primera vez desde que le practicaron la cesárea de urgencia. Sí, Sasha Moloney estaba embaraza de apenas treinta y cinco semanas. De vez en cuando, su marido Mark se cuela en la narración para proporcionarnos desde su punto de vista breves fragmentos de su propia vida y de su vida junto a Sash hace apenas unos meses antes al momento actual o, de incluso años.

Sash es patóloga y acaba de ser madre primeriza, pero a diferencia de otras madres, aún no ha visto a su retoño. El hecho de que la protagonista haya estudiado la rama de medicina nos brinda a los lectores un vocabulario rico en tecnicismos. No en exceso, pues de hecho, la novela tiene una lectura bastante ligera y rápida. La mayoría de los capítulos son cortos y precisos, partes de una mañana, de una tarde o de una noche de un mismo día, un aspecto que me ha llevado a agilizar la lectura bastante.


A medida que avanzaba la lectura, iba conociendo algo más a Sash. La protagonista nos va revelando todas las inseguridades que a atoran, así como todo lo que ha tenido que pasar para llegar al momento en el que se encuentra. Pero, sobre todo, nos revela su ansiedad y el sentido de la injusticia que siente, la impotencia de presenciar que todas las personas que la rodean no la creen cuando confiesa que el niño que se encuentra prematuro en la incubadora y que dicen ser su hijo, en realidad no lo es.

Ahí es cuando comienza una guerra donde Sasha tendrá el papel más importante de todos y donde las verdaderas lealtades se verán puestas a prueba. Según pasan las horas, ocurren ciertos acontecimientos que llevarán a nuestra protagonista de boca a la reclusión forzada dentro del propio hospital.

Creo que es a partir de este momento donde comienzan a aparecer muchos más personajes en escena, como Bec, la amiga de Sash desde su infancia; Ondine; Brigitte; Ursula, la mujer que asistió su parto y quien insiste en que todo está correcto. Sasha sabe, o mejor dicho, presiente que algo no va como debería. Porque por el niño al que su marido a nombrado como Toby no siente nada; porque la propia reputación del hospital provoca que no pueda de dejar de pensar en cosas que sucedieron hace años dentro de sus instalaciones.

Con cada visita de la doctora Niles, quien revisa el estado mental de Sasha, resurgen recuerdos que parecían estar escondido en el fondo de su subconsciente. E incluso, Sasha descubrirá los secretos que todas las personas a su alrededor se guardaban de ella, supongo que para protegerla de su pasado. Pero creo que el daño el mayor cuando todos saben un secreto que te concierne y tú eres la única persona que no lo sabe. Entiendo a la protagonista, porque a mí no me gustaría que se guardaran algo que, por derecho, me pertenece saber.

También la compadezco. Pienso que el instinto maternal es algo innato y que te tachen de enajenada por algo que sabes que es cierto, o crees al cien por cien que lo es, me parece injusto y desgarrador. La forma en la que tratan a Sash; la forma en la que la protagonista intenta defenderse y lucha por lo que cree contra viento y marea no tiene precio.
También pienso que a la novela le sobran varias páginas, aunque si lo pienso de otra manera, están bien para mantener la tensión en general. Solo he leído otra novela de thriller, pero ésta en cuestión me ha sacado un poco de mis casillas en el sentido de que no lo aguantaba más y me hice spoiler a mí misma ojeando las últimas páginas. De hecho, preferiría no haberlo hecho, aunque no se pueden deshacer los pasos que se dan. Segurísimo que hubiera disfrutado más del final, pero da lo mismo.


Pensaba que, después de tantos días leyendo esta novela, el final me defraudaría y me dejaría más fría. La verdad es que en un principio engancha; ya cuando comienzas a llegar al ecuador el ritmo de lectura se ralentiza casi dolorosamente. He llegado a plantearme dejar a medias la lectura, pero me alegro no haberlo hecho, porque, como decía al principio de la reseña, he descubierto un lado en mí que no sabía que llegaría a desarrollar tan pronto. Un final que me ha dejado con el corazón palpitando con fuerza y un sorprendente sensación de calor maternal.

No soy madre. Tengo veintiún años, y espero no serlo hasta dentro de unos cuantos años. Quizá, esto que siento tiene que ver algo con la compasión y con ese estado intermedio del que nos cita la autora al principio de la novela. Sea lo que sea, me ha dejado un claro mensaje, entre otros, por supuesto: a veces, tienes que renunciar a imposibles para poder ofrecer un futuro mejor. Y que el amor puede surgir de la manera más inesperada, en el momento clave.

Por último, quiero comentar que no me parece una novela tan adictiva como vaticina la editorial, pero sí que te enseña una ley de vida. Desde luego, cuando lo terminas, no dejas de reflexionar. Y hay mucho por lo que reflexionar, os lo aseguro: los duelos internos, las lealtades, el amor de familia, el sufrimiento…

Esta novela debería estar dedicada a las madres luchadoras que no tienen miedo a ser oídas ni a imponer sus conjeturas a la sociedad sagaz que les ha tocado vivir.

Reseña #82: Amy y Roger. 5000 kilómetros para enamorarse - Morgan Matson


Amy no quiere que llegue el verano. Su madre ha decidido mudarse al otro extremo de los Estados Unidos, y ahora Amy tiene que llevar el coche de California a Connecticut. El problema es que, desde la muerte de su padre en un accidente de tráfico, no se siente capaz de ponerse al volante. Y aquí entra Roger, un amigo de la infancia que también debe viajar al otro lado del país, y que carga con sus propios problemas. A medida que avanza, ambos descubrira´n que las personas que menos esperas pueden convertirse en las más importantes y que a veces es necesario dar algunos rodeos para llegar a casa.


Para empezar, esta novela no ha sido como me esperaba. Amy y Roger. 5.000 kilómetros para enamorarse es toda una aventura por América que comienza con la mudanza de la familia de Amy tras un terrible accidente automovilístico en el que muere su padre, un gran historiador, amante de Elvis y gran padre de familia.

Este hecho deja destrozada a Amy y se culpa a ella misma por lo que ocurrió. Tras una actuación de teatro, vuelve a casa –una casa que ahora estaba desierta, pues su madre se había ido al otro extremo del país y su hermano gemelo en rehabilitación- habla con su madre y de la mudanza. Al parecer, va a tener que hacer miles de kilómetros en coche. Pero Amy, tras el fatídico accidente, no puede subirse a un coche sin que los recuerdos la abrumen y comience a temblar.

Es aquí cuando aparece en escena Roger Sullivan, un chico con el que mantenía una amistad cuando eran pequeños, pero que ahora no es más que un desconocido. Y Amy no puede creer (a mi si me pasara tampoco, creedme) que tenga que atravesar varios condados acompañada de un absoluto extraño.

Amy no es la única que carga con problemas y enfrentamientos internos. Roger, de apariencia despreocupada, tiene también una espinita clavada en el pecho que le hostiga por las noches; una espinita llamada Hadley, su amor de la universidad.

Será un viaje donde los protagonistas descubrirán muchas cosas de sí mismos que aún no conocían. Aunque la narración sea en primera persona por parte de Amy, llegaremos a conocer bastante bien a su compañero de viaje.


De vez en cuando, la autora nos ilustra con playlist tanto de Roger (principalmente) como de Amy, así como el cuaderno de viaje que acompaña a nuestra protagonista favorita en todo momento, anotando cada estado que visitan y pasan de largo por la carretera, así como de fotos de los restaurantes y bares y los tickets de compra. Esta parte me ha resultado divertida y llevadera, porque de esa manera no eran solo ellos dos los que conocían Estados Unidos, sino también nosotros.


El amor entre los protagonistas es tan inesperado como un tornado, y no comienza a emerger de forma propiamente dicha hasta el último tercio de la novela. Por eso, el romance no es lo principal, sino una consecuencia colateral de viajar juntos durante varios días mientras visitan los lugares que desean. Dan un rodeo tremendo antes de que Amy llegue a Connecticut y su nueva vida allí, donde la espera su madre hecha una fiera porque su hija responsable se ha saltado a la torera la ruta de viaje que había programado para ella.

Por otro lado, no me ha resultado nada amena. He tardado muchos días en leer esta novela, creo que una semana o más por el hecho de que se me ha hecho un poco pesada por lo repetitiva que es. Pero si tengo que destacar algo bueno de ella, son todos los lugares que he conocido de EEUU y que hasta ahora me resultaban desconocidos así como sus lemas y algunas curiosidades de ellos.

También me ha encantado conocer en primera persona al padre de Amy, pues a veces nos encontramos con flashbacks. Era una persona que le encantaba cortar el césped. Era su mayor afición, aparte de escuchar al gran Elvis y tener como a Sancho Panza, su hija, de copiloto mientras trazaban su próxima ruta.

En definitiva, ésta es una novela para aventureros que no tienen miedo a la adversidad ni a lo que les deparará el mañana, donde podrás ver cómo se cura Amy de sus males kilómetro a kilómetro y a Roger sobrevivir a su propio gran huracán.

Reseña #81: Cinder y Ella - Kelly Oram


¿Qué harías si tu mejor amigo virtual fuese una estrella de Hollywood? 

Ellamara vive en Boston con su madre, está en su último año de instituto y le encantan los libros de fantasía, en especial la saga de Las crónicas de Cinder. Eso la llevó a abrir un blog donde reseña libros y películas. El día de su cumpleaños, Ella sufre un grave accidente que tendrá profundas consecuencias en su vida. 

Brian Oliver es el actor de moda de Hollywood. Tiene legiones de seguidores y, para que alcance los galardones más preciados del cine, sus representantes deciden organizar un falso romance con Kaylee, su compañera de reparto. Todo va según lo previsto hasta que Brian recibe un correo electrónico de una vieja amiga a la que conoció por internet…


Últimamente me está dando por leer retellings. No sé si lo habré dicho alguna vez, pero es algo que me encanta.

Hace poco menos de un mes, me apunté a la LC que organizaba Oasis Literario de este libro. La verdad es que me llamó la atención. Aún no había leído ningún retelling sobre cenicienta y estaba muy intrigada.

La novela, narrada desde el punto de Ellamara, comienza con un prólogo devastador: el momento exacto en el que su vida comienza a ir cuesta arriba. Hace unos días, os hablaba de sucesos que marcan de por vida. Pues bien, las cicatrices de Ellamara son tan profundas que apenas puede soportarlo. El dolor y la pérdida son horribles, y siendo sincera, la personalidad propia de Ella y su terquedad  son la que la salvan de caer en una horrorosa depresión. Tiene que aprender a vivir consigo misma y con su nueva vida, al lado de su padre desaparecido desde hace diez años y su nueva familia.

Antes del suceso, ya conocía a Cinder, su amigo virtual, con el que hablaba y adoraba discutir sobre libros y películas. Después, lo considerará su único anclaje a su antigua vida, si es que sigue queriendo hablar con ella después de prácticamente desaparecer durante ocho meses.

Cinder es un personaje que, bueno, no es que me haya encantado pero que sí me ha gustado bastante. Él es alguien que Ella jamás pensaría que sería y es el anonimato lo que más le gusta de escribirse con Ellamara. Él es divertido, atento, un poco vanidoso y con un ego por las nubes, pero que aún así, constituye un personaje que puede llegar a ser querido fácilmente.

En general, los personajes están bastante bien construidos. Me ha resultado increíble la facilidad y la rapidez de leer esta novela. Los diálogos entre los protagonistas son muy entretenidos. No voy a negar que, en general, la novela me ha sacado alguna carcajada.
Los capítulos se alternan de vez en cuando entre los puntos de vista de Cinder y Ella, y en cada uno de ellos sabemos lo que piensan, pues los capítulos están narrados en primera persona.

Aparecen otros personajes, como el padre de Ellamara, que comparte un pasado doloroso con su hija. Al principio, le odiaba. Pensaba que si yo tuviera un padre así no podría mirarle directamente a la cara, pero con el tiempo y las explicaciones que ofrece este personaje pude llegar a entender sus acciones e incluso perdonarle. Le perdonaría, sí, pero no olvidaría lo que hizo.

Aparecen también las mellizas de su madrastra Jannifer, a las que, de alguna manera, también les he llegado a coger cierto cariño pese a que le dan a Ella más quebraderos de cabeza que alegrías.

Lo he leído por ahí, no sé donde, pero estoy de acuerdo: una novela a la altura del clásico de Cinderella.

Por último, me gustaría comentaros mi pequeño enfado. No sabía que Cinder y Ella era una bilogía ni que la segunda parte aún no estaba publicada. Me prometí, a raíz de que terminé de leer la segunda novela de la trilogía Una antorcha entre cenizas, de que no volvería a leer una saga/trilogía/bilogía/loquesea hasta que estuviera terminada, porque personalmente no me encuentro cómoda leyendo la continuación después de x meses. Pero, ¿sabéis lo bueno? Que Felices para siempre saldrá publicado en tres semanas (el 28 de noviembre) así que ya no estoy tan enfadada conmigo misma.