domingo, 9 de diciembre de 2018

Reseña #84: El guerrero de mi destino - Azahara Vega


Para llevar a cabo su venganza contra el clan Mackenzie, GAERTH MCLEOD, apodado el Ángel Caído, lo arriesgará todo al invocar al guerrero vanior, con los pergaminos mágicos que protegen los Guardianes. Lo que nunca esperó fue que a través del portal apareciera una mujer de salvajes cabellos del color del fuego, lengua viperina y mirada decidida, que cambiará su destino. 

BRIDGIT WOODS, una mujer con dolorosos recuerdos, se ve arrancada de su cama apareciendo frente a un orgulloso highlander que le exigirá que rompa todas sus creencias. Su pasado estará muy presente en las Tierras agrestes de las Highlands donde será testigo de la lucha por el poder entre dos clanes enemigos. Regresar a su tiempo será su prioridad, aunque tenga que sentir como el corazón se le rompe en pedazos al dejar atrás al único hombre, que consiguió seducirla, enamorarla. 

Deseos e intrigas en medio de una batalla que los arrastrará a ambos, enfrentándolos a lo que más temen: lo que ocultan en sus corazones, y al tiempo que los separan. Pues ninguno podrá olvidar que sus mundos están distanciados por más de 800 años. 

¿El amor traspasará la barrera del tiempo?


¿Sabéis? de Azahara Vega me queda poco para terminar de leerme toda la colección de novelas y relatos que tiene publicados, pero lo extraño es que, con lo que me gusta el romance histórico, y, con mayor énfasis, los highlanders, he tardado bastante tiempo en leerme El guerrero de mi destino.

Partiendo de la premisa de unas Highlands donde la magia impera a sus anchas, Azahara nos transporta al pasado, con Gaerth McLeod como protagonista masculino, apodado el Ángel Caído, un hombre temido incluso por los miembros de su propio clan; irresistible, pero a la vez, algo solitario. La única compañía de la que goza es de la de los guardianes de los pergaminos, último legado de los vaniors que habitaron sus tierras hace siglos, y de su hermano, el bastardo de su padre, a quién juró proteger de todo aquel que se propusiera ponerle una mano encima.

Bridgit Woods, protagonista femenina, vive sola desde el fatídico día en que perdió a toda su familia por el ataque de un clan enemigo. Es una vanior, una raza de humanos que domina las fuerzas elementales de la naturaleza y que vive en la actualidad, alejada del joven heredero Gaerth por más de ochocientos años. Es una mujer con un carácter muy difícil de doblegar, salvaje como el color de su cabello y el fuego que impera como una vorágine de poder escondida en su interior.

Decir que su encuentro probablemente sea imposible, pero ocurre. Gaerth lo hace posible gracias al legado de los últimos vaniors que dejaron en sus tierras y al propio poder que corre por sus venas. Necesita un guerrero adiestrado en el arte de la guerra, no una muchacha… Yo diría que su encuentro, aparte de no ser precisamente ortodoxo, es de lo más hot del libro: sus miradas, el entrecortar de sus respiraciones, la reacción de sus cuerpos… Obviamente, las escenas picantes entre los dos son también de lo mejorcito, esa pasión arrolladora que los consume y la necesidad de sentir la piel del otro…

Bueno, solo puedo decir…grr.

Al margen de los dos, aparecen otros personajes secundarios a los que he llegado a coger cariño: el hermano de Gaerth, Hugh; a los integrantes del círculo; Sylvia, la amiga de la infancia de la protagonista (aunque, en realidad, aparece en contadas escenas y cuya historia apenas ha profundizado la autora); Malcom, el Laird del Clan McLeod, padre de Gaerth; me pasa lo mismo con Jymes y con el padre de Bridgit, la autora apenas profundiza en los recuerdos oscuros de la protagonista y que están relacionados directamente con estos dos personajes secundarios, aunque supongo que es suficiente con lo que nos desvela a los lectores para que la personalidad de Bridgit nos resulte realista, con más profundidad y que nos permita simpatizar con la situación que le ha tocado vivir en la vida.

Sé que me dejo bastantes cosas por el camino en esta reseña, pero si llegara a desvelarlas, la novela perdería la magia que la caracteriza, siempre marcada por la personalidad de la propia autora. Aunque sí puedo hablar del ambiente. Casi podía percibir el olor característico de las tierras altas de Escocia. Me lo imaginaba con el mismo olor que deja de lluvia, refrescante. Y los hombres caminando únicamente con plaids... 😚🙈

Una novela de acción, romance, de superación y sexo. La moraleja que nos quiere dejar Azahara es muy clara, es como el coste de oportunidad en economía: no se puede tener todo en esta vida, y es muy importante el saber elegir, pues de ello dependerá nuestra felicidad a futuro.

En resumen, una novela que, si te gusta el romance histórico mezclado con escenas picantonas, tienes que leerla. Y, sobre todo, si ya has catado la pluma de Azahara Vega/Sheyla Drymon, esta novela no te va a defraudar.

¡Que la magia os guíe hacia vuestra felicidad!

sábado, 17 de noviembre de 2018

Reseña #83: No es mío - Susi Fox

*Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar
Un adictivo thriller sobre el amor, la traición y la desesperada búsqueda de una madre por descubrir la verdad... antes de que sea demasiado tarde. 

Te despiertas tras una cesárea de urgencia, desesperada por ver a tu hijo. 
Pero cuando te lo enseñan, simplemente lo sabes... 
Ese bebé no es tuyo. 
Nadie te cree. 
Ni los enfermeros ni tu padre ni tu marido. 
Dicen que estás confusa, que deliras. 
Que resultas peligrosa. 
Pero eres médica. Y sabes lo fácil que es cometer errores. 
¿Confías en tu instinto? 
Porque hay una cosa que tienes clara por encima de todo. Debes encontrar a tu bebé.


En esta ocasión, os traigo una novela que ha sabido gestionar unos sentimientos que, a día de hoy, no sabía que tenía tan profundamente guardados. La novela en cuestión se titula No es mío, de Susi Fox.

Y como médica de profesión, la autora nos conduce a las turbias profundidades de la maternidad. Comienza con un prólogo expectante que te obliga a reflexionar exactamente por qué lo siente el narrador (quien, de primera instancia, no revela su identidad).

La novela está estructurada de una manera un poco curiosa: por días. Empezando la cuenta desde el momento en el que Sash abre los ojos por primera vez desde que le practicaron la cesárea de urgencia. Sí, Sasha Moloney estaba embaraza de apenas treinta y cinco semanas. De vez en cuando, su marido Mark se cuela en la narración para proporcionarnos desde su punto de vista breves fragmentos de su propia vida y de su vida junto a Sash hace apenas unos meses antes al momento actual o, de incluso años.

Sash es patóloga y acaba de ser madre primeriza, pero a diferencia de otras madres, aún no ha visto a su retoño. El hecho de que la protagonista haya estudiado la rama de medicina nos brinda a los lectores un vocabulario rico en tecnicismos. No en exceso, pues de hecho, la novela tiene una lectura bastante ligera y rápida. La mayoría de los capítulos son cortos y precisos, partes de una mañana, de una tarde o de una noche de un mismo día, un aspecto que me ha llevado a agilizar la lectura bastante.


A medida que avanzaba la lectura, iba conociendo algo más a Sash. La protagonista nos va revelando todas las inseguridades que a atoran, así como todo lo que ha tenido que pasar para llegar al momento en el que se encuentra. Pero, sobre todo, nos revela su ansiedad y el sentido de la injusticia que siente, la impotencia de presenciar que todas las personas que la rodean no la creen cuando confiesa que el niño que se encuentra prematuro en la incubadora y que dicen ser su hijo, en realidad no lo es.

Ahí es cuando comienza una guerra donde Sasha tendrá el papel más importante de todos y donde las verdaderas lealtades se verán puestas a prueba. Según pasan las horas, ocurren ciertos acontecimientos que llevarán a nuestra protagonista de boca a la reclusión forzada dentro del propio hospital.

Creo que es a partir de este momento donde comienzan a aparecer muchos más personajes en escena, como Bec, la amiga de Sash desde su infancia; Ondine; Brigitte; Ursula, la mujer que asistió su parto y quien insiste en que todo está correcto. Sasha sabe, o mejor dicho, presiente que algo no va como debería. Porque por el niño al que su marido a nombrado como Toby no siente nada; porque la propia reputación del hospital provoca que no pueda de dejar de pensar en cosas que sucedieron hace años dentro de sus instalaciones.

Con cada visita de la doctora Niles, quien revisa el estado mental de Sasha, resurgen recuerdos que parecían estar escondido en el fondo de su subconsciente. E incluso, Sasha descubrirá los secretos que todas las personas a su alrededor se guardaban de ella, supongo que para protegerla de su pasado. Pero creo que el daño el mayor cuando todos saben un secreto que te concierne y tú eres la única persona que no lo sabe. Entiendo a la protagonista, porque a mí no me gustaría que se guardaran algo que, por derecho, me pertenece saber.

También la compadezco. Pienso que el instinto maternal es algo innato y que te tachen de enajenada por algo que sabes que es cierto, o crees al cien por cien que lo es, me parece injusto y desgarrador. La forma en la que tratan a Sash; la forma en la que la protagonista intenta defenderse y lucha por lo que cree contra viento y marea no tiene precio.
También pienso que a la novela le sobran varias páginas, aunque si lo pienso de otra manera, están bien para mantener la tensión en general. Solo he leído otra novela de thriller, pero ésta en cuestión me ha sacado un poco de mis casillas en el sentido de que no lo aguantaba más y me hice spoiler a mí misma ojeando las últimas páginas. De hecho, preferiría no haberlo hecho, aunque no se pueden deshacer los pasos que se dan. Segurísimo que hubiera disfrutado más del final, pero da lo mismo.


Pensaba que, después de tantos días leyendo esta novela, el final me defraudaría y me dejaría más fría. La verdad es que en un principio engancha; ya cuando comienzas a llegar al ecuador el ritmo de lectura se ralentiza casi dolorosamente. He llegado a plantearme dejar a medias la lectura, pero me alegro no haberlo hecho, porque, como decía al principio de la reseña, he descubierto un lado en mí que no sabía que llegaría a desarrollar tan pronto. Un final que me ha dejado con el corazón palpitando con fuerza y un sorprendente sensación de calor maternal.

No soy madre. Tengo veintiún años, y espero no serlo hasta dentro de unos cuantos años. Quizá, esto que siento tiene que ver algo con la compasión y con ese estado intermedio del que nos cita la autora al principio de la novela. Sea lo que sea, me ha dejado un claro mensaje, entre otros, por supuesto: a veces, tienes que renunciar a imposibles para poder ofrecer un futuro mejor. Y que el amor puede surgir de la manera más inesperada, en el momento clave.

Por último, quiero comentar que no me parece una novela tan adictiva como vaticina la editorial, pero sí que te enseña una ley de vida. Desde luego, cuando lo terminas, no dejas de reflexionar. Y hay mucho por lo que reflexionar, os lo aseguro: los duelos internos, las lealtades, el amor de familia, el sufrimiento…

Esta novela debería estar dedicada a las madres luchadoras que no tienen miedo a ser oídas ni a imponer sus conjeturas a la sociedad sagaz que les ha tocado vivir.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Reseña #82: Amy y Roger. 5000 kilómetros para enamorarse - Morgan Matson


Amy no quiere que llegue el verano. Su madre ha decidido mudarse al otro extremo de los Estados Unidos, y ahora Amy tiene que llevar el coche de California a Connecticut. El problema es que, desde la muerte de su padre en un accidente de tráfico, no se siente capaz de ponerse al volante. Y aquí entra Roger, un amigo de la infancia que también debe viajar al otro lado del país, y que carga con sus propios problemas. A medida que avanza, ambos descubrira´n que las personas que menos esperas pueden convertirse en las más importantes y que a veces es necesario dar algunos rodeos para llegar a casa.


Para empezar, esta novela no ha sido como me esperaba. Amy y Roger. 5.000 kilómetros para enamorarse es toda una aventura por América que comienza con la mudanza de la familia de Amy tras un terrible accidente automovilístico en el que muere su padre, un gran historiador, amante de Elvis y gran padre de familia.

Este hecho deja destrozada a Amy y se culpa a ella misma por lo que ocurrió. Tras una actuación de teatro, vuelve a casa –una casa que ahora estaba desierta, pues su madre se había ido al otro extremo del país y su hermano gemelo en rehabilitación- habla con su madre y de la mudanza. Al parecer, va a tener que hacer miles de kilómetros en coche. Pero Amy, tras el fatídico accidente, no puede subirse a un coche sin que los recuerdos la abrumen y comience a temblar.

Es aquí cuando aparece en escena Roger Sullivan, un chico con el que mantenía una amistad cuando eran pequeños, pero que ahora no es más que un desconocido. Y Amy no puede creer (a mi si me pasara tampoco, creedme) que tenga que atravesar varios condados acompañada de un absoluto extraño.

Amy no es la única que carga con problemas y enfrentamientos internos. Roger, de apariencia despreocupada, tiene también una espinita clavada en el pecho que le hostiga por las noches; una espinita llamada Hadley, su amor de la universidad.

Será un viaje donde los protagonistas descubrirán muchas cosas de sí mismos que aún no conocían. Aunque la narración sea en primera persona por parte de Amy, llegaremos a conocer bastante bien a su compañero de viaje.


De vez en cuando, la autora nos ilustra con playlist tanto de Roger (principalmente) como de Amy, así como el cuaderno de viaje que acompaña a nuestra protagonista favorita en todo momento, anotando cada estado que visitan y pasan de largo por la carretera, así como de fotos de los restaurantes y bares y los tickets de compra. Esta parte me ha resultado divertida y llevadera, porque de esa manera no eran solo ellos dos los que conocían Estados Unidos, sino también nosotros.


El amor entre los protagonistas es tan inesperado como un tornado, y no comienza a emerger de forma propiamente dicha hasta el último tercio de la novela. Por eso, el romance no es lo principal, sino una consecuencia colateral de viajar juntos durante varios días mientras visitan los lugares que desean. Dan un rodeo tremendo antes de que Amy llegue a Connecticut y su nueva vida allí, donde la espera su madre hecha una fiera porque su hija responsable se ha saltado a la torera la ruta de viaje que había programado para ella.

Por otro lado, no me ha resultado nada amena. He tardado muchos días en leer esta novela, creo que una semana o más por el hecho de que se me ha hecho un poco pesada por lo repetitiva que es. Pero si tengo que destacar algo bueno de ella, son todos los lugares que he conocido de EEUU y que hasta ahora me resultaban desconocidos así como sus lemas y algunas curiosidades de ellos.

También me ha encantado conocer en primera persona al padre de Amy, pues a veces nos encontramos con flashbacks. Era una persona que le encantaba cortar el césped. Era su mayor afición, aparte de escuchar al gran Elvis y tener como a Sancho Panza, su hija, de copiloto mientras trazaban su próxima ruta.

En definitiva, ésta es una novela para aventureros que no tienen miedo a la adversidad ni a lo que les deparará el mañana, donde podrás ver cómo se cura Amy de sus males kilómetro a kilómetro y a Roger sobrevivir a su propio gran huracán.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Reseña #81: Cinder y Ella - Kelly Oram


¿Qué harías si tu mejor amigo virtual fuese una estrella de Hollywood? 

Ellamara vive en Boston con su madre, está en su último año de instituto y le encantan los libros de fantasía, en especial la saga de Las crónicas de Cinder. Eso la llevó a abrir un blog donde reseña libros y películas. El día de su cumpleaños, Ella sufre un grave accidente que tendrá profundas consecuencias en su vida. 

Brian Oliver es el actor de moda de Hollywood. Tiene legiones de seguidores y, para que alcance los galardones más preciados del cine, sus representantes deciden organizar un falso romance con Kaylee, su compañera de reparto. Todo va según lo previsto hasta que Brian recibe un correo electrónico de una vieja amiga a la que conoció por internet…


Últimamente me está dando por leer retellings. No sé si lo habré dicho alguna vez, pero es algo que me encanta.

Hace poco menos de un mes, me apunté a la LC que organizaba Oasis Literario de este libro. La verdad es que me llamó la atención. Aún no había leído ningún retelling sobre cenicienta y estaba muy intrigada.

La novela, narrada desde el punto de Ellamara, comienza con un prólogo devastador: el momento exacto en el que su vida comienza a ir cuesta arriba. Hace unos días, os hablaba de sucesos que marcan de por vida. Pues bien, las cicatrices de Ellamara son tan profundas que apenas puede soportarlo. El dolor y la pérdida son horribles, y siendo sincera, la personalidad propia de Ella y su terquedad  son la que la salvan de caer en una horrorosa depresión. Tiene que aprender a vivir consigo misma y con su nueva vida, al lado de su padre desaparecido desde hace diez años y su nueva familia.

Antes del suceso, ya conocía a Cinder, su amigo virtual, con el que hablaba y adoraba discutir sobre libros y películas. Después, lo considerará su único anclaje a su antigua vida, si es que sigue queriendo hablar con ella después de prácticamente desaparecer durante ocho meses.

Cinder es un personaje que, bueno, no es que me haya encantado pero que sí me ha gustado bastante. Él es alguien que Ella jamás pensaría que sería y es el anonimato lo que más le gusta de escribirse con Ellamara. Él es divertido, atento, un poco vanidoso y con un ego por las nubes, pero que aún así, constituye un personaje que puede llegar a ser querido fácilmente.

En general, los personajes están bastante bien construidos. Me ha resultado increíble la facilidad y la rapidez de leer esta novela. Los diálogos entre los protagonistas son muy entretenidos. No voy a negar que, en general, la novela me ha sacado alguna carcajada.
Los capítulos se alternan de vez en cuando entre los puntos de vista de Cinder y Ella, y en cada uno de ellos sabemos lo que piensan, pues los capítulos están narrados en primera persona.

Aparecen otros personajes, como el padre de Ellamara, que comparte un pasado doloroso con su hija. Al principio, le odiaba. Pensaba que si yo tuviera un padre así no podría mirarle directamente a la cara, pero con el tiempo y las explicaciones que ofrece este personaje pude llegar a entender sus acciones e incluso perdonarle. Le perdonaría, sí, pero no olvidaría lo que hizo.

Aparecen también las mellizas de su madrastra Jannifer, a las que, de alguna manera, también les he llegado a coger cierto cariño pese a que le dan a Ella más quebraderos de cabeza que alegrías.

Lo he leído por ahí, no sé donde, pero estoy de acuerdo: una novela a la altura del clásico de Cinderella.

Por último, me gustaría comentaros mi pequeño enfado. No sabía que Cinder y Ella era una bilogía ni que la segunda parte aún no estaba publicada. Me prometí, a raíz de que terminé de leer la segunda novela de la trilogía Una antorcha entre cenizas, de que no volvería a leer una saga/trilogía/bilogía/loquesea hasta que estuviera terminada, porque personalmente no me encuentro cómoda leyendo la continuación después de x meses. Pero, ¿sabéis lo bueno? Que Felices para siempre saldrá publicado en tres semanas (el 28 de noviembre) así que ya no estoy tan enfadada conmigo misma.

sábado, 27 de octubre de 2018

Reseña #80: Fangfang - Paloma Robles

*Gracias a Babelio por el ejemplar
Nana emigró de China hace veinticinco años. Vive en Madrid con sus nietos y su hija Fangfang en un oscuro sótano lleno de cucarachas. A Fangfang le sucedió algo trágico hace tiempo, y ese suceso encierra la clave de la situación en la que se encuentra ahora la familia. En un relato que transita entre el pasado y el presente, los detalles y las circunstancias de ese suceso determinante se van revelando, y en ese proceso de descubrimiento, Nana deberá enfrentarse a su pasado y hacer frente a sus errores y sus fracasos. A su vez, y acompañándola en este fascinante tránsito de autoevaluación, el lector podrá adentrarse con Nana en los rincones más sombríos y desconocidos de la inmigración China en España, y experimentar con ella un viaje de una asombrosa y desgarradora humanidad.


Lo que me llamó la atención de esta novela y lo que me hizo postular en esta segunda colaboración con Babelio, aunque parezca raro viniendo precisamente de mí, fue el contexto en el que se desarrolla la novela. La historia de una familia china que, huyendo de las penurias de su propio país, buscan mejores condiciones y calidad de vida.

El argumento gira en torno a lo que le pasó a Fangfang cuando era joven, algo que no se revela hasta casi al final, dejándonos en vilo, viviendo junto a la hija de Nana las dificultades de adaptarse a un país tan extraño como lo es España.

Fangfang comienza desde el punto de vista de Nana, una madre que trata de sobrevivir al umbral de pobreza en el que se encuentra ella, su hija Fangfang y sus dos nietos. Antes no era así. No vivían en un sótano plagado de cadáveres de cucarachas. Y, por supuesto, su hija no tenía la discapacidad mental y verbal de la que goza desde que tuvo el suceso que marcó a toda su familia de por vida.

Ella, junto a su marido A'Lei, regentaba una tienda de comestibles en el centro de Madrid. Trabajaba duro para poder dar a sus hijas un futuro provechoso. Pero cuando llegó Fangfang a España, su hija mayor, fue cuando comenzaron las verdaderas complicaciones.  La empatía que sentí por este personaje fue enorme. Lo primero a lo que te enfrentas cuando llegas a un país extranjero es la lengua, y Fangfang tiene (o mejor dicho, tenía) grandes dificultades para expresarse y entablar amistades.

Pero ahí no acaba la cosa. Los problemas se van amontonando lentamente para Fangfang, como una pirámide de arena, quien echa de menos su tierra natal. Y es quizás esta inaptitud la causa de todos los males que vienen detrás.

Eso era antes, ya lo he dicho. Fangfang se encuentra a caballo entre el pasado y el presente; el pasado, desde el punto de vista de Fangfang y Guowen; y el presente, con Nana como protagonista.

La autora siempre usa la tercera persona en la narración, con una increíble habilidad de contar con la que no puedes despegar el ojo. Pocas veces me ha pasado, que me haya gustado una novela en su mayoría contada como ocurre en los relatos, o que salte entre las escenas como si estuviéramos viendo una secuencia de imágenes en movimiento.

Tengo mucho que decir con respecto a los personajes, tan realistas y humanos. Es imposible no compadecerte de ellos y de la situación que les ha tocado vivir tanto antes como después del suceso. Nos puede pasar a cualquiera de nosotros, un giro inesperado de la vida que nos obligue a cambiar de rumbo a un camino que ni siquiera habíamos sopesado.

Empezando por Nana, ella es una mujer tosca, poco hogareña y, quizá, algo desentendida de sus hijas antes del suceso. Centrada en la prosperidad de su vida en Madrid, deja de lado a Fangfang para que se adapte a la cultura española por su cuenta e interesándose con ella sólo cuando tiene exámenes o cuando ha suspendido toda una evaluación.

Después del acontecimiento, la irreparable distancia con su hija Yan, la menor, la hace reflexionar sobre su propia relación antes y después con Fangfang, con su marido A´Lei y, en general, con su propio carácter y su nueva forma de sacar como sea a su hija y a sus nietos adelante, haciendo lo que sea por ellos.

De Fangfang sólo podría hablar de ella sobre cómo es antes del suceso, pues ya no es la que era. La frustración que siente al verse en un nuevo país se suma a la añoranza de la vida que llevaba junto a su abuela en China y a la indiferencia que percibe hacia ella por parte de todos los miembros de su familia. Se siente una extraña y enormemente sola. Día tras día, se ve fracasar en todo lo que su hermana Yan hace bien: hacer amigos, hablar bien el idioma, ser una persona, en general, extrovertida.

Aquí entra en juego Guowen, un buen amigo que se convierte en un abrir y cerrar de ojos en algo más que eso. Aparece para aliviar un poco la soledad que siente Fangfang incluso estando arropada por el manto familiar. Es un chico con un pasado marcado y que, por causas de la vida misma, también se ve arrastrado a vivir su vida en España junto a su madre.

Ya os he hablado un poco de Yan entre líneas, pero sólo me queda decir de ella la profunda aversión que trata por disimular y que siente hacia su propia hermana antes del suceso. Después la cosa cambia algo. No entiende ciertas decisiones que realizó su madre en nombre de Fangfang, y cuya cosecha son los hijos de su hermana, Baobao y Ting.

Como podéis ver, hay mucho de lo que reflexionar. La decisión final, que a la vez, surge en las primeras páginas de la novelas, está relacionada con la muerte de A´Lei. Como la novela versa entre el pasado y el presente, no sabemos lo que piensa hacer Nana con las cenizas de su esposo hasta que recibe una noticia de su hermano, en el último capítulo de la novela, que la hace reaccionar y tirar por la borda todas las vivencias y sacrificios que ha hecho durante toda su vida.

La volvería a leer, sin ninguna duda, sólo por el regusto agridulce, tirando a dulzón, que me ha dejado la novela al terminarla. Una historia dura de emigración que acaba de la forma más dramática. En el caso de Fangfang, comienza desde el final y va en retrospectiva, alternando puntos de vista para llegar a entender el porqué de algunas acciones.

Ésta es la historia que todo ser humano debería de leer. Una historia de sueños rotos y un futuro hecho pedazos.

viernes, 19 de octubre de 2018

Reseña #79: Yo estuve aquí - Gayle Forman


Cody creía saberlo todo acerca de su mejor amiga. 
Pero algunos secretos son profundos como océanos. 
Y nos arrastran con ellos. 

El suicidio de Meg ha dejado a Cody devastada. Meg era la chica que todas querrían ser: admirada, inteligente, brillante, con una personalidad arrolladora… ¿Qué la ha llevado a poner fin a su vida, y de forma tan meticulosa, tan planificada? ¿Cómo es posible que Cody haya pasado por alto las señales de que algo así pudiera suceder, si ambas lo compartían todo? 
Cody necesita entender, conocer, reescribir su amistad. Eso es lo que intenta cuando se desplaza a la universidad de Tacoma a recoger las cosas de Meg. Un viaje que pondrá en entredicho todo cuando creía saber sobre su amiga. Un camino que la enfrentará a cuestiones difíciles de sobrellevar… y que la llevará al límite de sí misma.


Yo estuve aquí de Gayle Forman es una novela tremendamente delicada, tanto por el tema que trata como por su narración sencilla. También es una novela compleja debido a los sentimientos que explotan inesperadamente en la vida de los protagonistas.

La narración comienza en primera persona por Cody Reynolds, una chica de apenas dieciocho años que tiene que vivir el peor trago de su vida: perder a su mejor amiga, Meg García. Tiene que sobrevivir a las miradas de pena y con el sentimiento de que de alguna manera ha fallado a Meg.

Ella era un alma libre, la chica con la que todo el mundo quería juntarse y con la que Cody sentía una gran complicidad desde que se conocieron en el jardín de infantes.  También era una chica algo rara, de gustos extravagantes que la convertían en una persona peculiar. Su muerte tampoco fue nada convencional: un suicidio bien planificado.

El caso es que Cody, quien es todo lo contrario a lo que solía ser Meg, no tiene muy claro porqué hizo lo que hizo y las incógnitas llenan su vida hasta que los García, la familia que prácticamente la ha criado, le piden que vaya a la residencia de la universidad de Cascades donde estudiaba su hija a por las cosas de Meg.

Allí conocerá a varias personas, pero la principal de todas ellas es Ben McCallister, un guitarrista con el que Meg tuvo primero una amistad y después un rollo. No sé bien cómo describir a este personaje. Quizás algo hosco y malhumorado al principio. Después algo más sosegado y preocupado tras conocer a Cody.

Cody y Ben no se conocen en las mejores condiciones, eso está claro. Y no es que él la convenga mucho, por lo que la distancia que les separa debería ser suficiente. Pero lo que siempre les termina uniendo es Meg y las razones que la llevaron a terminar con su propia vida, entre otras.

Ambos personajes me han parecido bastante verosímiles y humanos, aunque quizá más Cody por ser la que narra la historia. Me hubiera gustado algunos capítulos dedicados a cómo se sentía Ben, pues hubieran dado más riqueza a la narración de la que ya de por sí es imposible despegarse hasta el punto final. También algo más de profundidad respecto a McCallister, pero tal y como aparece es más que suficiente para disfrutar de este personaje.

Algo que me ha enganchado de esta novela es la forma que tiene la autora de narrar el dolor y el sufrimiento de los protagonistas y la agónica conexión que existe entre ellos. No es un romance al uso. De hecho Cody reniega de los sentimientos que siente por el chico de ojos azul eléctrico y lucha contra ellos a contracorriente, constantemente. Es por esto mismo que me hubiera gustado alguna situación narrada por Ben. ¿Cuándo fue el momento exacto en el que se enamoró de esa chica resuelta a saber los entresijos de la muerte de su amiga? Ben, para mí, es totalmente un misterio en ciertos aspectos y quizás para Cody al principio. Son como dos imanes unidos por un mismo nexo.

Con esta novela he sentido mucho, mucho más de lo que me esperaba. Y me he sorprendido enganchándome a la sencilla pero atrayente pluma de Gayle Forman. Sus palabras tienen algo que te mantiene enganchada hasta el final. Me pasó hace tiempo con Si decido quedarme y espero poder seguir disfrutando de los libros de esta autora.

Además, el título de la novela tiene un significado profundo que me ha dejado bastante impactada y una agradable sensación al terminar la novela.

Por el momento, Gayle Forman se ha convertido en mi escritora favorita y ésta novela en la más especial de mi biblioteca.

sábado, 6 de octubre de 2018

Entrevista a Eliu Solís


Antes de empezar con la entrevista, me gustaría agradecerte Eliu la predisposición que has tenido para poder realizarla y agradecerte profundamente por el ejemplar digital de Lágrimas de Sirena, tu última novela publicada y cuya reseña podéis leer haciendo clic AQUÍ.

1. En primer lugar, me gustaría ir al grano. Me aventuré a leer la historia de Nowell por la temática de las sirenas, unas de las pocas temáticas que realmente me interesan y que, a la vez, me da curiosidad por saber cómo se describen tanto ellas como el lugar y la época en la que viven. En este sentido, ¿Qué fue lo que te llevó a escribir sobre ellas? Y de forma físicamente tan curiosa.
Desde siempre me han llamado la atención los seres fantásticos, la mayoría de mi producción literaria se centra en este tipo de criaturas. Junto con los dragones y las brujas, las sirenas son unas de las creaciones mitológicas que me resultan más  fascinantes, tanto por su concepción clásica (como seres come hombres en la tradición griega) como por su aparición en diferentes mitos y leyendas de distintas culturas (como las merrows irlandesas, por ejemplo), así como por sus adaptaciones modernas en la pantalla cinematográfica. Me parecen seres llenos de encanto y misterio, condimentados de melancolía y, en algunas versiones, de horror.

¿Por qué su particularidad física en “Lágrimas de sirena”? Bueno, pues, las sirenas han sido representadas de diversas maneras en diferentes medios, yo simplemente quería rendirles tributo a mi manera, mostrándolas como hijas de los poderosos océanos, como dignas descendientes de Neptuno y como una especie de poética expresión de la belleza de las aguas. En pocas palabras, quería que encarnaran el hechizo hipnótico que el mar siempre ha ejercido sobre los humanos.

2. ¿Cómo surgió la idea de esta fascinante novela?
Quería escribir una novela que abordara la pérdida y el duelo, pues estos temas representan para mí elementos básicos para la vida y la experiencia humana. Todos perdemos algo en algún momento, todos experimentamos ese dolor y el caos que trae consigo. Quería expresar que está bien honrar, recordar y apreciar a las personas que perdemos, pero que es importante aprender a continuar, que al final necesitamos ser valientes y abrazar la pérdida y seguir viviendo, porque de lo contrario corremos el riesgo de olvidar lo absurdamente encantadora que puede ser la vida. Y para poder abordarlo de manera adecuada, la figura de las sirenas me pareció indicada.

3. ¿Cuándo comenzaste a escribir?
Comencé a escribir alrededor de los catorce o quince años, aunque en aquellos momentos la mayoría de lo que creaba estaba relacionado con la alta fantasía, al estilo de “El señor de los anillos” (obra de la que sigo siendo acérrimo fan).

4. ¿Cuánto tiempo te llevó escribir Lágrimas de Sirena?
La verdad es que no me acuerdo del tiempo que tardo en escribir mis novelas, pero me atrevería a decir que “Lágrimas de sirena” me llevó alrededor de un año, quizá un poquito más.

5. ¿Escribes de día o de noche? ¿Por qué?
Escribo de día, aunque algunas ideas vienen en la noche. Me resulta más fácil crear una rutina para escribir en el día, sobretodo en la mañana.

6. ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado como escritor, y cuál es el que darías tú?
Un maestro me dijo una vez: “En una obra de ficción todo tiene que estar justificado, pero no necesariamente explicado”. Y me parece que ha sido uno de los consejos que más me han servido al momento de crear una historia que resulte fascinante y creíble.
¿Qué consejo daría yo? Pues sería algo como: no le tengas miedo a tus ideas, por absurdas o estúpidas que parezcan, porque esas son las buenas, son las que tienen sabor y que posiblemente han sido poco exploradas. Sin embargo también aprende a no encapricharte con ellas, a no aferrarte…, y a dejarlas ir, si es necesario.

7. ¿Qué es lo que más te ha costado escribir?
Las ideas que considero buenas y que me apasionan, pero que me resultan demasiado complejas como para bajar al papel como yo quisiera, ya sea porque no encuentro el ángulo correcto o porque no tengo las herramientas narratológicas suficientes para hacerlo. 

8. En referencia a Lágrimas de Sirena, ¿Tienes alguna anécdota que quieras contar? ¿Te fijaste en alguien que caminaba por la calle y pensaste ese podría ser perfectamente Nowell? ¿O quizás, para la isla de Blodwen, te basaste en algún lugar en especial? Cuenta, cuenta.
Pues la inspiración de personajes, tiempo y lugar, es una mescolanza tan extensa que fácilmente podría decirte que viene de todos lados (las costas galesas, mitología celta y griega, la música y el café con galletas). Amigos y familiares siempre me sirven como planilla para generar personajes, y los libros, los videojuegos, las anécdotas, las películas y las historias que consumo siempre me ayudan a crear situaciones y diálogos más robustos. Te digo: viene de todos lados.

Aunque eso sí, Sybella es uno de los personajes que más me gustan y es una especie de amalgama de varias mujeres importantes en mi vida. Es un personaje que originalmente tuvo su debut en otra novela llamada “Los páramos de Mornewood”.

9. ¿Cuántos libros tienes publicados? Preséntate un poco a mis lectores.
Hola, lectores. Mi nombre es Eliu Solís, y me encanta escribir y escuchar historias. Me gustan la fantasía y la ciencia ficción en todas sus formas. Además de escribir doy clases, y también imparto de vez en cuando un taller de creación literaria y desarrollo de personajes. Tengo publicados otros dos libros, “Sangre de cuervo” y “Los páramos de Mornewood”, el primero sobre brujas y el segundo sobre vampiros y horrores cósmicos.


10. ¿Te gustaría añadir algo más?
Que estaría encantado si tus lectores me hicieran el honor de leer “Lágrimas de sirena”. Espero que la encuentren tan emocionante como fue para mí escribirla.

Muchas gracias a ti, Nerea, y a tus lectores. 

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Reseña #78: Lágrimas de Sirena - Eliu Solís

*Gracias al autor por el ejemplar
Tras la muerte de su madre, Nowell acompaña a su enferma abuela Sybella a la pacífica isla de Blodwen. Sin embargo su tranquilidad se ve alterada por el descubrimiento de una entristecida sirena con el poder de preservar la vida y cuyas lágrimas hacen brotar mágicas flores blancas. Para proteger a la sirena y a su abuela de un fatídico destino, Nowell tendrá que enfrentar una retorcida y amenazante presencia que acecha en lo más recóndito de los bosques. 
Con la ayuda de la ingeniosa y alegre Samantha, Nowell descubrirá los desconcertantes misterios que descansan en el corazón de Blodwen, y comprenderá que para salvar a aquellos a los que ama, es necesario liberar el canto de las sirenas.



La verdad es que me esperaba algo un poco distinto a lo que me encontrado en Lágrimas de Sirena, la última novela del escritor mejicano Eliu Solís, pero, aun así, he saboreado cada página, disfrutando de la narración, del ambiente y, sobre todo, de los personajes que pueblan sus páginas.

Comienza con Nowell, un chico que por causas de la vida acaba de perder a su madre y se ve obligado a vivir con su intrépida y enferma abuela  Sybella en su casa de la isla de Blodwen.

Esta isla es conocida por las famosas Flores de la Luna, tan hermosas y místicas que en el siglo XVIII valían más que su peso en oro. Eran codiciadas por todo el mundo, y debido a las condiciones curiosas de la isla, sólo se producía en ella, por lo que sus gentes vivían de este rico comercio y de la leyenda en torno a la creación de estas flores. Blodwen podría exponerse como una isla llena de mitos de sirenas y leyendas que relacionan a un rey que, desesperado por escuchar el canto de las sirenas, le llevó a descuidar sus cargos como gobernante y como esposo.

Como os decía, Nowell es el protagonista de esta historia aunque no es el narrador. La narración está en tercera persona aunque siempre enfocada en el protagonista.

Desde que comienza la narración, a simple vista, solo observamos a un niño alicaído y sufriente. No hay misterio que valga. El autor se centra en el dolor de la pérdida de un ser querido, pero poco a poco el ánimo de Nowell irá mejorando gracias al mito de las sirenas de la isla, a Samantha –una dulce, aventurera y futura astróloga, además de inteligente, que se hace amiga de Nowell, aunque su encuentro inicial no sea de lo más convencional-, el carácter explorador e incansable de su abuela Sybella y, por supuesto, de Theia, la sirena, y de su guardián Astrado y el misterio que se fragua alrededor de estos dos últimos personajes.

Me ha encantado el hecho de que el autor de importancia a Astrado, nos relate su historia, porque se esa manera comprendemos quien fue y lo que le llevó a ser el monstruo que es ahora. Siempre pienso que los malos también tienen razones y una historia que contar. En este caso, he sentido pena por él y por el futuro que le ha tocado vivir.

Sybella también me ha parecido un personaje digno de ser mencionado con admiración. Pese a su precaria salud, decide ayudar a su nieto en su aventura por descubrir y ayudar a la sirena varada en La Ensenada del Silencio. Es una mujer que ha vivido plenamente su vida, sin restricciones de ningún tipo incluso en su vejez, y que ha vivido aventuras que cualquiera soñaría con tener.

Aparece también la amiga de Sybella, Lynveil, con un aura, a ojos de Nowell, algo sobrenatural. Y quizá sea verdad, porque pienso que este personaje existe como una especie de oráculo para el protagonista, aunque en una primera instancia, no llegue a valorarlo.

Todo el misterio se frunce alrededor de las sirenas, sus lágrimas y de las Flores de la Luna. Me ha parecido una novela entretenida y ligera de leer. Eso sí, la novela necesita una revisión respecto a faltas de ortografía, sobre todo en el primer tercio de la novela, aunque no me han dificultado la lectura y, por suerte, no han sido muchas las que he visto. 

En suma, es una novela agradable de leer, que te catapultará a una isla llena de mitos de sirenas que, a veces, son muy reales.