miércoles, 18 de abril de 2018

Reseña #64: La chica de fuego y espino - Rae Carson


Elisa es la elegida. También es la menor de dos princesas, la que nunca ha hecho nada importante, la que no sabe cómo logrará hacerlo. Ahora que ha cumplido dieciséis años, se ha casado en secreto con un apuesto rey. Un rey de un país convulsionado, un rey que necesita que ella sea la elegida y no una princesa inútil. Pero él no es el único que se ha fijado en ella: hay siniestros enemigos que quieren atraparla y un revolucionario idealista que piensa que ella es la única que podría salvar a su a pueblo. Pronto no sólo su vida, sino también su corazón estarán en juego. Elisa podría serlo todo para aquellos que la necesitan. Si la profecía se cumple. Si encuentra el poder que reside en su interior. Si no muere joven, como casi todos los elegidos.


La verdad es que sigo conmocionada después de terminar de leer esta novela que tenía pendiente desde hace tantísimos años, desde que me regalaron unos capítulos de muestra en la librería de mi pueblo y me robó el corazón porque incluso en ese momento presentía una gran novela llena de aventuras y premisas palaciegas.


Lucero-Elisa de Brisadulce es una princesa portadora del gran acontecimiento del siglo: la piedra divina, otorgada por dios todopoderoso el día de su bautizo. Es una chica de apenas dieciséis que se ve obligada a casarse con el rey Alejandro, y que como es común en los matrimonios arreglados, no conoce en persona; le gustan demasiado los pasteles de coco y es bastante rolliza, tanto que a veces se avergüenza de su tamaño exuberante.

La novela comienza con esta joven rezando en el monasterio de Brisadulce, rogando a dios a  través de sus plegarias. Sí, la figura de dios está presente en absolutamente todo el escrito, porque la trama precisamente ronda sobre el misterio de las piedras divinas y de la tarea que tiene reservada dios para sus portadores. Me ha gustado ese aspecto, que no precisamente veo muy a menudo cuando leo este tipo de libros que versan en el mundo de la edad media. Lo hace más real, además de las pretensiones de los personajes.

Es un libro de crecimiento personal, de cómo tomarse lo que se te viene encima con ingenio e incertidumbre, y de replantearse como seguir adelante pese a todo lo que se pierde en el camino.

La sagrada escritura es el libro que tiene presente Alodia en su día a día desde del primer capítulo en el que la conocemos. Allí se habla de los portadores y de sus destinos en la lengua antigua.

Aparecen personajes que se me han clavado por lo bien que estaban estructurados: Ximena, el aya de Elisa, Humberto… La autora los describe con una precisión asombrosa. Aunque no ha aparecido mucho, Rosario, el hijo de Alejandro, también me ha robado el corazón… aunque en el primer encuentro entre Elisa y él fue de lo más gracioso.

Casi he podido sentir en mis carnes la desesperanza del pueblo que se encuentra al otro lado del desierto, el fuego de los temibles animagos, la piedra incrustrada en el ombligo de Elisa cuando ésta oraba y la piedra se calentaba, emitiendo oleadas de calidez.

Las únicas cosas que no me han gustado es que la autora no ha dejado en claro la intención final que tenían el pueblo de Inverne, donde pertenecen los animagos. Un pueblo gutural, que según a través de los ojos de Elisa, se parecían más a animales que a personas; y en segundo lugar, la ambientación. Habla de Joya del Desierto, Brisadulce, y entre medias, un desierto y un bosque frondoso donde viven los desterrados o los marginados. Al principio me encontraba un poco perdida pero rápidamente me fui adaptando al mundo de esta novela.

También me encontré con unas cuantas aventuras, sueños e ilusiones y caídas en picado; miedo a lo desconocido. Y cuando digo más arriba que es una novela de crecimiento, también hago alusiones a transformaciones tanto psicológicas como físicas, como vi más adelante. Elisa sufre una transformación brutal, por lo que terminé admirándola por su carácter y por su sentimiento insaciable de continuar pese a las adversidades.

Y me gustaría decir mucho, mucho más sobre la novela, pero quiero que la leáis, porque no entiendo como una novela tan buena se ha descatalogado (aunque se sigue vendiendo en físico a un precio muy inferior al original). Es una novela que a cualquiera le gustaría leer, porque no hay un romance en el sentido literal de la palabra. El amor se muestra de muchas maneras y el sentimiento de libertad con esta novela, a través de los personajes, es apabullante. Algo de fantasía tiene, por supuesto; y aventuras, la premonición de una guerra… En fin, creo que se adapta a cualquier lector y que no deja indiferente a nadie en su conjunto con todo lo que nos quiere transmitir.

lunes, 9 de abril de 2018

Reseña #63: El Príncipe de las Estrellas - Susan Grant

(*) Edición solo disponible en Inglés
Ian Hamilton se consideraba a sí mismo un tipo normal, un magnate de las finanzas que encontraba toda la emoción que necesitaba en el mercado de valores y en su vieja Harley Davison. Pero su vida da un giro radical cuando su padrastro le elige como el sucesor a la corona de su imperio y le ofrece las riendas de una misión que puede ser crucial para conservar la paz mundial. No le queda otra opción que aceptar la aventura.

En una atrevida apuesta por la libertad, la Princesa Tee’ah cambia el mundo que conoce por la libertad que le proporciona pilotar una nave. Nunca más se comportará como una princesa, nunca más seguirá las reglas. Será ella quien elija el hombre con el que quiere casarse y el tipo de vida que quiere llevar. Y cuando un atractivo extraño le ofrece trabajo como piloto del Sun Devil, ella elige el juego de su vida, con un hombre que debería haber evitado a toda costa. Desde el cielo azul oscuro hasta las calles empapadas de neón de Los Ángeles, Tee’ah e Ian comprenden que la verdadera aventura está en aprender que algunas reglas.


Como bien dije en la reseña del primer libro, me voy a quedar con unas ganas irresistibles de leer el último libro de esta trilogía, porque el segundo ha sido simplemente genial.

En comparación con el primero, su lectura ha sido mucho más amena y rápida de leer, y no es porque tenga muchas más páginas (apenas unas cincuenta más). Puede que me haya gustado mucho más que el primero, no estoy segura. Ahí están las dos novelas: fifty-fifty.


En esta segunda entrega conocí a Tee’ah, una princesa cautiva en su propio palacio por las antiguas costumbres Vash. Es una joven que anhela la libertad tanto como el cuerpo humano necesita el aire para respirar. Nunca ha ido en contra de las normas ni de su familia, hasta que decide hacer un pequeño acto de rebelión que cambiará su vida para siempre: convertirse en piloto y huir lo más lejos que su nave robada podía ir. Pero surge un problema bastante gordo: Ian Stone, un comerciante del mercado negro al que encuentra por casualidad. Y no solo eso: su nave robada siendo registrada por su gente cuando llega a Baresh, uno de los planetas de la órbita Vash. ¿Qué es lo que puede hacer una joven de la realeza convertida en piloto y atrapada en un planeta ensombrecido por las actividades ilegales?

Desde luego, la respuesta la tiene Ian Hamilton. Por el apellido os podréis imaginar de quien es hijo, ¿Verdad? Sí, Ian es el próximo heredero a la corona Vash, una posición de indescriptible poder en frente de toda la galaxia.

Natural de Arizona, este chico tan recto y tan entregado a la cultura de su padrastro, me ha robado el corazón como el propio rey actual de la galaxia en el primer libro.

Viaja en su nave con un único propósito: espiar a una persona lo bastante importante como para poner en peligro la alianza entre la Tierra y la Federación, firmada hace siete años. Pero hay un problema: todos los pilotos de su nave han muerto por el maldito alcohol; el último de ellos por una sobredosis. ¿Qué creéis que hará cuando descubre que su reciente compañera de copas es una piloto? Y no una piloto cualquiera, sino una piloto con unas destrezas increíbles. Obviar la borrachera que la pobre chica tiene en el cuerpo y llevarla a su nave cuando apenas puede contenerse en pie. Si. Una decisión impulsada por la desesperación de salir tras su objetivo y abandonar el planeta prima sobre todo lo demás.

En un principio, Ian no cree que pueda confiar en Tee, una joven de ojos dorados y rasgos aristocráticos, más propio de la familia real que de una maleante del espacio; pero con el paso del tiempo le da esa confianza en granitos de arena.

Ian, más que el próximo sucesor, parece un terrícola más; con una apariencia un poco descuidada. Con su Harley Davinson a bordo de la nave, parece el tipo de chico con el que Tee piensa que podría enamorarse.

La temática de amor en la galaxia sigue patente en esta continuación, y por lo que he podido traducir con mi inglés deficiente, seguirá así con La Princesa de las Estrellas, el último libro de esta trilogía. Sé que lo dije en la reseña del primer libro, pero me encantan este tipo de temáticas. Y los que me conocéis más, cualquier género mezclado con romance me vuelve loca.

La autora nos presenta a una princesa fuerte y decidida, con dudas y cargada en su espalda con el pesar y algún que otro arrepentimiento. El príncipe heredero tampoco se queda atrás: dulce, carismático, decidido, con autocontrol de sí mismo… nos describe más que a unos simples personajes de un libro: nos describen a unas personas que bien podrían ser de carne y hueso, con sus equivocaciones y errores colgando de ellos como un letrero luminiscente. Me ha encantado la dedicación que Susan les ha dado.

En cuanto al escenario donde se desarrolla toda la trama, es exactamente igual al primer libro, al tratarse de una novela que se extiende por los mundos Vash y la frontera, donde se sitúa la Tierra.

Una novela totalmente recomendable. ¡Qué digo! Toda la trilogía es recomendable. Uniendo cabos: si el primer libro habla de la madre de Ian y de Iliana, y el segundo de Ian, el hijo de Jas Hamilton, ¿De quién creéis que irá el tercer libro?

Además, de que me ha picado tanto la curiosidad que estoy hasta por comprármelo por internet en inglés y leérmelo, aunque tarde siglos en hacerlo. La pareja de la última entrega promete bastante. En El Príncipe de las Estrellas he podido conocer muy ligeramente a Ché Vedla, primer hombre de sangre pura Vash con derecho al trono después de Ian. No quiero hacerme ideas precipitadas, pero solo con la personalidad de Iliana, la hermana de Ian, presiento que la última parte será un bombazo.

Así que si todavía no te ha quedado claro, te lo digo: ¡Tienes que leer la Trilogía de las Estrellas! (y si no dominas tan bien el inglés como yo, por lo menos los dos primeros…)

Sin duda, la tensión sexual y el ambiente exótico de la galaxia es una mezcla que no falta en ningún libro de esta trilogía.

Y por último (si, ya lo sé, estoy tan emocionada que aún no me creo que esté escribiendo esta reseña tan larga), os recuerdo que en la reseña de El Rey de las Estrellas opiné que la portada del segundo libro de la editorial Valery era horrorosa. Pues bien, mirando en Amazon me topé de lleno con esta trilogía en la página oficial de Susan Grant y descubrí que las portadas de estas tres novelas son preciosas. Yo no entiendo como las españolas son tan dejadas, de verdad. ¿Qué pensáis? A parte de todo lo que os he constado, ¿Os animaríais a leer la trilogía si en vez de haber visto las portadas españolas, las hubierais visto en su versión original? Yo, desde luego, lo tengo más claro que el agua.

domingo, 1 de abril de 2018

Reseña #62: El Rey de las Estrellas - Susan Grant

(*) Edición sólo disponible en Inglés.
Perder el control de su caza de combate fue sólo el inicio del viaje más largo de su vida; la caída en picado de su aeronave no fue nada comparado con la pérdida de equilibrio que le supuso aterrizar. En tierra, como si todo fuera un sueño, Jas lo vio; era el hombre más atractivo que había encontrado jamás aunque hablaba una lengua extraña, el roce de su piel le resultaba familiar y desconcertante, como si llegara a tocarle lo más profundo de su ser. Pero ¿quién era? ¿Otro piloto abatido, como ella? ¿Sería ése el motivo por el que estaba allí, bajo el cielo estrellado de Arabia? 
En sus misteriosos ojos dorados ardían las respuestas, al tiempo que sus pensamientos se convirtieron en los de Jas en el preciso instante en que le tendió la mano para pedirle ayuda. Rom había viajado desde muy lejos para encontrarla, para ofrecerle un cielo que de otro modo jamás hubiera conocido, y el amor era solo uno de los muchos regalos de… El Rey de las Estrellas.


¡Qué gran sábado el día que compré esta novela! Muchas sabéis que la mayoría de los libros que compro, o bien son en digital, o bien de segunda mano. Pues bien, compré El Rey de las Estrellas en un almacén inmenso de libros. Ya fui una vez anterior y me llevé varios libros de romántica histórica (libros que son ediciones limitadas y coleccionables de RBA que ya no los venden en casi ningún rincón del planeta y que a mí me hace inmensamente feliz, porque mi colección está incompleta y libro que veo de esa colección, libro que compro). En esta ocasión me llevé esta novela, que tengo que añadir que estaba echa un asco: se me pegaban los dedos a la tapa porque estaba pegajosa y además, tenía manchas entre las páginas. El libro no era tan viejo, apenas era del 2009 la edición que adquirí, por lo que solo había una explicación para que estuviera en tan mal estado: lo habían cuidado de forma muy pésima.

La verdad es que la portada me gustó muchísimo, y cuando leí la sinopsis mucho más. Forré el libro con forro para libros y me lancé a la aventura.

Susan Grant nos sumerge en un mundo que está conmocionado por un acontecimiento que cambiará el rumbo de sus vidas para siempre: seres del espacio, tan iguales en apariencia como ellos mismos irrumpen en la Tierra con intenciones pacíficas para comerciar con el planeta.


Jas Hamilton, teniente de las fuerzas aéreas, es la protagonista femenina. El primer capítulo de la novela nos traslada dieciocho años antes a la actualidad, donde Jas tiene un grave accidente. Y entre medias, conocerá a un joven que hará que la sangre de sus venas se caliente como el infierno…que se le será arrebatado poco después de su encuentro.

Romlijhian B’kah es un príncipe de un planeta lejano, próximo heredero al trono real tras el fallecimiento de su familiar más querido.

El reencuentro entre ambos dieciocho años después será una bomba de relojería. A mí personalmente siempre me han gustado este tipo de tramas: amor en el espacio-tiempo, entre las estrellas. El único punto negativo es que los primeros tres capítulos son bastantes confusos y liosos, en el sentido de que me perdía entre los pensamientos internos y los diálogos. ¿Quién está hablando, Rom o Jas?, ¿Por qué la autora (o la misma edición, quien sabe) no define las barreras entre un personaje u otro? Es lo que solía preguntarme mientras leía, a veces por segunda vez. Pero no solo me pasaba con ellos dos, sino con más personajes, una razón que casi me convence para dejar de leer, pero en mi cabeza no paraba de convencerme a mí misma de que cuando se reencontraran todo volvería a encarrilarse. La verdad es que no iba muy desencaminada, porque en ese momento, la lectura se vuelve más clara y transparente.

Para los Vash, la raza de Rom, la guerra no es una opción. Y cuando Rom afirma que Sharron, del grupo del Nuevo Día, es una verdadera amenaza para toda su gente, se aferran cobardemente al Código de Comercio que tienen establecido.

Dieciocho años después, Rom ya no es el heredero del reino de su padre, sino que ha sido repudiado, y no daré más detalles además de que es un hombre ermitaño del espacio, a bordo de su nave galáctica.

Es una novela que me ha encantado, aunque investigando por google, me desilusioné cuando la editorial Valery en España, que es la que distribuía esta trilogía (sí, es una trilogía, aunque cada libro se puede leer de forma totalmente independiente), dejó de publicarla al segundo libro, que por cierto, vaya portada más fea tiene el segundo, no he visto portada más fea en mi vida.

Así que me quedaré con las ganas de leer el tercero, La Princesa de las Estrellas, sólo disponible en inglés. Y como no tengo el suficiente nivel de inglés para leerlo en ese idioma, me tocará aguantarme hasta que pueda hacerlo.


En fin… una novela muy recomendada. Las aventuras que vivirás con Jas y Rom, además de ir palpando lentamente su romance, serán únicas e inimaginables.