sábado, 17 de noviembre de 2018

Reseña #83: No es mío - Susi Fox

*Gracias a Edición Anticipada por el ejemplar
Un adictivo thriller sobre el amor, la traición y la desesperada búsqueda de una madre por descubrir la verdad... antes de que sea demasiado tarde. 

Te despiertas tras una cesárea de urgencia, desesperada por ver a tu hijo. 
Pero cuando te lo enseñan, simplemente lo sabes... 
Ese bebé no es tuyo. 
Nadie te cree. 
Ni los enfermeros ni tu padre ni tu marido. 
Dicen que estás confusa, que deliras. 
Que resultas peligrosa. 
Pero eres médica. Y sabes lo fácil que es cometer errores. 
¿Confías en tu instinto? 
Porque hay una cosa que tienes clara por encima de todo. Debes encontrar a tu bebé.


En esta ocasión, os traigo una novela que ha sabido gestionar unos sentimientos que, a día de hoy, no sabía que tenía tan profundamente guardados. La novela en cuestión se titula No es mío, de Susi Fox.

Y como médica de profesión, la autora nos conduce a las turbias profundidades de la maternidad. Comienza con un prólogo expectante que te obliga a reflexionar exactamente por qué lo siente el narrador (quien, de primera instancia, no revela su identidad).

La novela está estructurada de una manera un poco curiosa: por días. Empezando la cuenta desde el momento en el que Sash abre los ojos por primera vez desde que le practicaron la cesárea de urgencia. Sí, Sasha Moloney estaba embaraza de apenas treinta y cinco semanas. De vez en cuando, su marido Mark se cuela en la narración para proporcionarnos desde su punto de vista breves fragmentos de su propia vida y de su vida junto a Sash hace apenas unos meses antes al momento actual o, de incluso años.

Sash es patóloga y acaba de ser madre primeriza, pero a diferencia de otras madres, aún no ha visto a su retoño. El hecho de que la protagonista haya estudiado la rama de medicina nos brinda a los lectores un vocabulario rico en tecnicismos. No en exceso, pues de hecho, la novela tiene una lectura bastante ligera y rápida. La mayoría de los capítulos son cortos y precisos, partes de una mañana, de una tarde o de una noche de un mismo día, un aspecto que me ha llevado a agilizar la lectura bastante.


A medida que avanzaba la lectura, iba conociendo algo más a Sash. La protagonista nos va revelando todas las inseguridades que a atoran, así como todo lo que ha tenido que pasar para llegar al momento en el que se encuentra. Pero, sobre todo, nos revela su ansiedad y el sentido de la injusticia que siente, la impotencia de presenciar que todas las personas que la rodean no la creen cuando confiesa que el niño que se encuentra prematuro en la incubadora y que dicen ser su hijo, en realidad no lo es.

Ahí es cuando comienza una guerra donde Sasha tendrá el papel más importante de todos y donde las verdaderas lealtades se verán puestas a prueba. Según pasan las horas, ocurren ciertos acontecimientos que llevarán a nuestra protagonista de boca a la reclusión forzada dentro del propio hospital.

Creo que es a partir de este momento donde comienzan a aparecer muchos más personajes en escena, como Bec, la amiga de Sash desde su infancia; Ondine; Brigitte; Ursula, la mujer que asistió su parto y quien insiste en que todo está correcto. Sasha sabe, o mejor dicho, presiente que algo no va como debería. Porque por el niño al que su marido a nombrado como Toby no siente nada; porque la propia reputación del hospital provoca que no pueda de dejar de pensar en cosas que sucedieron hace años dentro de sus instalaciones.

Con cada visita de la doctora Niles, quien revisa el estado mental de Sasha, resurgen recuerdos que parecían estar escondido en el fondo de su subconsciente. E incluso, Sasha descubrirá los secretos que todas las personas a su alrededor se guardaban de ella, supongo que para protegerla de su pasado. Pero creo que el daño el mayor cuando todos saben un secreto que te concierne y tú eres la única persona que no lo sabe. Entiendo a la protagonista, porque a mí no me gustaría que se guardaran algo que, por derecho, me pertenece saber.

También la compadezco. Pienso que el instinto maternal es algo innato y que te tachen de enajenada por algo que sabes que es cierto, o crees al cien por cien que lo es, me parece injusto y desgarrador. La forma en la que tratan a Sash; la forma en la que la protagonista intenta defenderse y lucha por lo que cree contra viento y marea no tiene precio.
También pienso que a la novela le sobran varias páginas, aunque si lo pienso de otra manera, están bien para mantener la tensión en general. Solo he leído otra novela de thriller, pero ésta en cuestión me ha sacado un poco de mis casillas en el sentido de que no lo aguantaba más y me hice spoiler a mí misma ojeando las últimas páginas. De hecho, preferiría no haberlo hecho, aunque no se pueden deshacer los pasos que se dan. Segurísimo que hubiera disfrutado más del final, pero da lo mismo.


Pensaba que, después de tantos días leyendo esta novela, el final me defraudaría y me dejaría más fría. La verdad es que en un principio engancha; ya cuando comienzas a llegar al ecuador el ritmo de lectura se ralentiza casi dolorosamente. He llegado a plantearme dejar a medias la lectura, pero me alegro no haberlo hecho, porque, como decía al principio de la reseña, he descubierto un lado en mí que no sabía que llegaría a desarrollar tan pronto. Un final que me ha dejado con el corazón palpitando con fuerza y un sorprendente sensación de calor maternal.

No soy madre. Tengo veintiún años, y espero no serlo hasta dentro de unos cuantos años. Quizá, esto que siento tiene que ver algo con la compasión y con ese estado intermedio del que nos cita la autora al principio de la novela. Sea lo que sea, me ha dejado un claro mensaje, entre otros, por supuesto: a veces, tienes que renunciar a imposibles para poder ofrecer un futuro mejor. Y que el amor puede surgir de la manera más inesperada, en el momento clave.

Por último, quiero comentar que no me parece una novela tan adictiva como vaticina la editorial, pero sí que te enseña una ley de vida. Desde luego, cuando lo terminas, no dejas de reflexionar. Y hay mucho por lo que reflexionar, os lo aseguro: los duelos internos, las lealtades, el amor de familia, el sufrimiento…

Esta novela debería estar dedicada a las madres luchadoras que no tienen miedo a ser oídas ni a imponer sus conjeturas a la sociedad sagaz que les ha tocado vivir.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Reseña #82: Amy y Roger. 5000 kilómetros para enamorarse - Morgan Matson


Amy no quiere que llegue el verano. Su madre ha decidido mudarse al otro extremo de los Estados Unidos, y ahora Amy tiene que llevar el coche de California a Connecticut. El problema es que, desde la muerte de su padre en un accidente de tráfico, no se siente capaz de ponerse al volante. Y aquí entra Roger, un amigo de la infancia que también debe viajar al otro lado del país, y que carga con sus propios problemas. A medida que avanza, ambos descubrira´n que las personas que menos esperas pueden convertirse en las más importantes y que a veces es necesario dar algunos rodeos para llegar a casa.


Para empezar, esta novela no ha sido como me esperaba. Amy y Roger. 5.000 kilómetros para enamorarse es toda una aventura por América que comienza con la mudanza de la familia de Amy tras un terrible accidente automovilístico en el que muere su padre, un gran historiador, amante de Elvis y gran padre de familia.

Este hecho deja destrozada a Amy y se culpa a ella misma por lo que ocurrió. Tras una actuación de teatro, vuelve a casa –una casa que ahora estaba desierta, pues su madre se había ido al otro extremo del país y su hermano gemelo en rehabilitación- habla con su madre y de la mudanza. Al parecer, va a tener que hacer miles de kilómetros en coche. Pero Amy, tras el fatídico accidente, no puede subirse a un coche sin que los recuerdos la abrumen y comience a temblar.

Es aquí cuando aparece en escena Roger Sullivan, un chico con el que mantenía una amistad cuando eran pequeños, pero que ahora no es más que un desconocido. Y Amy no puede creer (a mi si me pasara tampoco, creedme) que tenga que atravesar varios condados acompañada de un absoluto extraño.

Amy no es la única que carga con problemas y enfrentamientos internos. Roger, de apariencia despreocupada, tiene también una espinita clavada en el pecho que le hostiga por las noches; una espinita llamada Hadley, su amor de la universidad.

Será un viaje donde los protagonistas descubrirán muchas cosas de sí mismos que aún no conocían. Aunque la narración sea en primera persona por parte de Amy, llegaremos a conocer bastante bien a su compañero de viaje.


De vez en cuando, la autora nos ilustra con playlist tanto de Roger (principalmente) como de Amy, así como el cuaderno de viaje que acompaña a nuestra protagonista favorita en todo momento, anotando cada estado que visitan y pasan de largo por la carretera, así como de fotos de los restaurantes y bares y los tickets de compra. Esta parte me ha resultado divertida y llevadera, porque de esa manera no eran solo ellos dos los que conocían Estados Unidos, sino también nosotros.


El amor entre los protagonistas es tan inesperado como un tornado, y no comienza a emerger de forma propiamente dicha hasta el último tercio de la novela. Por eso, el romance no es lo principal, sino una consecuencia colateral de viajar juntos durante varios días mientras visitan los lugares que desean. Dan un rodeo tremendo antes de que Amy llegue a Connecticut y su nueva vida allí, donde la espera su madre hecha una fiera porque su hija responsable se ha saltado a la torera la ruta de viaje que había programado para ella.

Por otro lado, no me ha resultado nada amena. He tardado muchos días en leer esta novela, creo que una semana o más por el hecho de que se me ha hecho un poco pesada por lo repetitiva que es. Pero si tengo que destacar algo bueno de ella, son todos los lugares que he conocido de EEUU y que hasta ahora me resultaban desconocidos así como sus lemas y algunas curiosidades de ellos.

También me ha encantado conocer en primera persona al padre de Amy, pues a veces nos encontramos con flashbacks. Era una persona que le encantaba cortar el césped. Era su mayor afición, aparte de escuchar al gran Elvis y tener como a Sancho Panza, su hija, de copiloto mientras trazaban su próxima ruta.

En definitiva, ésta es una novela para aventureros que no tienen miedo a la adversidad ni a lo que les deparará el mañana, donde podrás ver cómo se cura Amy de sus males kilómetro a kilómetro y a Roger sobrevivir a su propio gran huracán.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Reseña #81: Cinder y Ella - Kelly Oram


¿Qué harías si tu mejor amigo virtual fuese una estrella de Hollywood? 

Ellamara vive en Boston con su madre, está en su último año de instituto y le encantan los libros de fantasía, en especial la saga de Las crónicas de Cinder. Eso la llevó a abrir un blog donde reseña libros y películas. El día de su cumpleaños, Ella sufre un grave accidente que tendrá profundas consecuencias en su vida. 

Brian Oliver es el actor de moda de Hollywood. Tiene legiones de seguidores y, para que alcance los galardones más preciados del cine, sus representantes deciden organizar un falso romance con Kaylee, su compañera de reparto. Todo va según lo previsto hasta que Brian recibe un correo electrónico de una vieja amiga a la que conoció por internet…


Últimamente me está dando por leer retellings. No sé si lo habré dicho alguna vez, pero es algo que me encanta.

Hace poco menos de un mes, me apunté a la LC que organizaba Oasis Literario de este libro. La verdad es que me llamó la atención. Aún no había leído ningún retelling sobre cenicienta y estaba muy intrigada.

La novela, narrada desde el punto de Ellamara, comienza con un prólogo devastador: el momento exacto en el que su vida comienza a ir cuesta arriba. Hace unos días, os hablaba de sucesos que marcan de por vida. Pues bien, las cicatrices de Ellamara son tan profundas que apenas puede soportarlo. El dolor y la pérdida son horribles, y siendo sincera, la personalidad propia de Ella y su terquedad  son la que la salvan de caer en una horrorosa depresión. Tiene que aprender a vivir consigo misma y con su nueva vida, al lado de su padre desaparecido desde hace diez años y su nueva familia.

Antes del suceso, ya conocía a Cinder, su amigo virtual, con el que hablaba y adoraba discutir sobre libros y películas. Después, lo considerará su único anclaje a su antigua vida, si es que sigue queriendo hablar con ella después de prácticamente desaparecer durante ocho meses.

Cinder es un personaje que, bueno, no es que me haya encantado pero que sí me ha gustado bastante. Él es alguien que Ella jamás pensaría que sería y es el anonimato lo que más le gusta de escribirse con Ellamara. Él es divertido, atento, un poco vanidoso y con un ego por las nubes, pero que aún así, constituye un personaje que puede llegar a ser querido fácilmente.

En general, los personajes están bastante bien construidos. Me ha resultado increíble la facilidad y la rapidez de leer esta novela. Los diálogos entre los protagonistas son muy entretenidos. No voy a negar que, en general, la novela me ha sacado alguna carcajada.
Los capítulos se alternan de vez en cuando entre los puntos de vista de Cinder y Ella, y en cada uno de ellos sabemos lo que piensan, pues los capítulos están narrados en primera persona.

Aparecen otros personajes, como el padre de Ellamara, que comparte un pasado doloroso con su hija. Al principio, le odiaba. Pensaba que si yo tuviera un padre así no podría mirarle directamente a la cara, pero con el tiempo y las explicaciones que ofrece este personaje pude llegar a entender sus acciones e incluso perdonarle. Le perdonaría, sí, pero no olvidaría lo que hizo.

Aparecen también las mellizas de su madrastra Jannifer, a las que, de alguna manera, también les he llegado a coger cierto cariño pese a que le dan a Ella más quebraderos de cabeza que alegrías.

Lo he leído por ahí, no sé donde, pero estoy de acuerdo: una novela a la altura del clásico de Cinderella.

Por último, me gustaría comentaros mi pequeño enfado. No sabía que Cinder y Ella era una bilogía ni que la segunda parte aún no estaba publicada. Me prometí, a raíz de que terminé de leer la segunda novela de la trilogía Una antorcha entre cenizas, de que no volvería a leer una saga/trilogía/bilogía/loquesea hasta que estuviera terminada, porque personalmente no me encuentro cómoda leyendo la continuación después de x meses. Pero, ¿sabéis lo bueno? Que Felices para siempre saldrá publicado en tres semanas (el 28 de noviembre) así que ya no estoy tan enfadada conmigo misma.